El Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas (DANE) de Colombia estima que tan solo en Bogotá alrededor del 40,2% de los hogares tienen animales de compañía y el 43,7% de ellos son gatos.

En ese sentido, los tenedores de felinos deben saber que existen algunas enfermedades que afectan a sus animales de compañía y, en muchos casos, pueden provocarles graves problemas de salud como, por ejemplo, la hemobartonelosis felina. Esta es una enfermedad infecciosa recurrente que perjudica en gran medida a los felinos portadores del virus de la leucemia o de la inmunodeficiencia, así como también a aquellos que viven en estado de semilibertad, que no gozan de condiciones óptimas de alimentación o que tienen antecedentes de situaciones estresantes.

“Este virus se transmite generalmente a través de las pulgas, por lo que la desparasitación externa es un aspecto esencial en la prevención. A su vez, es posible la transmisión de las madres a las crías a través de la leche o la placenta. También hay un mecanismo de transmisión que se da por mordeduras entre los propios gatos o por transfusiones de sangre entre felinos portadores de esta enfermedad e individuos sanos. Por ello es importante llevar el gato a chequeos veterinarios periódicos, más aún cuando tiene contacto con otros felinos, si se está pensando en adoptar un nuevo minino, o si su mascota sale continuamente de casa”, dijo Gabriel García, gerente técnico de la Unidad de Animales de Compañía de MSD Salud Animal en Colombia.

La hemobartonelosis felina es causada por una bacteria denominada mycoplasma haemofelis, que ataca el sistema inmunológico del animal sin importar su edad, afecta las células rojas de la sangre y provoca una anemia de tipo infeccioso. El periodo de incubación es de seis a 17 días.

Con el fin de ayudar a minimizar el impacto de esta enfermedad en los gatos, MSD Salud Animal advirtió que es fundamental prevenir la infestación de parásitos con tratamientos innovadores de desparasitación externa y de larga duración, que no solo protejan a la mascota de parásitos externos hasta por 12 semanas, sino que, además, rompan con el ciclo de vida de las pulgas.

Además de esto, es vital entender la sintomatología de la hemobartonelosis. Dicha enfermedad tiene tres etapas: fase aguda, de recuperación y crónica. Los signos más graves se observan en la primera etapa que se caracteriza por la presentación de letargo, debilidad, taquicardia, taquipnea, anorexia, pérdida de peso, deshidratación, fiebre, depresión y, con menos frecuencia, esplenomegalia (agrandamiento anormal del bazo) e ictericia (mucosas amarillentas). Si la anemia hemolítica felina no se diagnostica y se trata oportunamente, el paciente puede morir, subrayó MSD Salud Animal.

Finalmente, el tiempo de tratamiento de esta enfermedad es de un mes, aproximadamente. Vale la pena mencionar que aquellos gatos ya infectados con hemobartonelosis seguirán siendo portadores de la enfermedad incluso después del tratamiento, y no deben ser tenidos en cuenta como donantes de sangre para otros individuos. En tanto, este procedimiento no previene la recurrencia de la anemia, por lo que podría surgir, en algún tiempo, un nuevo cuadro infeccioso y no presentar signos clínicos.

Cabe destacar que si un gato es diagnosticado con esta enfermedad, el animal puede sobrellevarla si se le cuida apropiadamente.