¿Identifica a las señoras Susana Correa o Andrea Holguín? ¿Sabe usted quiénes son los señores Iván Duque o Daniel Cabrales? Es importante conocerlos porque es muy posible que ellos, en los próximos días, empiecen a tomar decisiones que afectarán la vida de millones de colombianos. Son algunos de los integrantes de la lista al Senado del Centro Democrático (CD) que encabeza el expresidente Álvaro Uribe Vélez, el hombre que hoy es motivo de cábalas de cara a las elecciones de este domingo. ¿Cuántos senadores sacará Uribe? ¿Cuántos votos obtendrá el expresidente? ¿Cómo le irá al exmandatario? Son algunas de las preguntas que se hacen también en las redes sociales, en los programas de radio, los columnistas de prensa. A nadie se le ocurre indagar, por ejemplo: ¿cómo le irá a Iván Duque? ¿Qué pasará con Andrea Holguín? En torno de la figura de Uribe gira toda la expectativa. En su colectividad se hace lo que él dice, se ejecuta lo que él ordena. En las piezas publicitarias él es que responde por el mensaje, la discusión en el Consejo Nacional Electoral (CNE) pasaba por quitar su foto, su imagen, su nombre. En los últimos días, hay coincidencia en alabar el éxito del comercial que se emite ahora en los medios. En este Uribe habla y precisa cuál es su partido. Esta aclaración, dicen los encuestadores, le ha permitido a la lista del CD ascender en intención de voto porque sus electores lo ubican sin equivocarse.

> En respuesta, La U emitió otra cuña que dice que este es el partido de Uribe y un puñado de otros apellidos. El CD puso el grito en el cielo por el abuso del nombre y solicitó este jueves una cita con el procurador; en La U, entre tanto, estaban encantados por su ingenio. Como lo estaban los del CD con la utilización de un actor que imita al expresidente. Toda una tormenta con una sola persona: Uribe.

Pero, ¿cómo le irá en el Congreso? Todo depende del número de senadores que obtenga. Fuentes del CD se muestran exultantes y estiman que la cifra estará entre 25 y 35. Además, aseguran que con este número negociarán con los conservadores para sumar unos 55 y “empezar a poner orden en el país”. Sus contradictores dicen, en cambio, que estará entre 15 y 18. El número es vital pero también es un hecho de enorme trascendencia que por primera vez Santos tendrá una oposición significativa y organizada en el Congreso. Hasta ahora la Unidad Nacional era una aplanadora. Los elegidos por el CD llegan a ponerle freno y harán lo que diga Uribe. Actuarán en bloque y supremamente cohesionados al estilo del Partido Comunista. Lo que diga su número uno es lo que es. Nadie se atreverá a llevarle la contraria. Si obtiene menos de 15 Santos respirará aliviado. Si pasa de 25, el presidente tendrá que redireccionar muchas cosas entre ellas el proceso de paz de La Habana que hoy por hoy no tiene a ningún opositor en el Parlamento. ¿Qué pasa si obtiene 20? “Se imagina el ruido que hace Uribe con un simple Twitter. ¿Cómo será desde el Congreso?”, reflexiona un miembro del CD. Es posible que haga mucho ruido pero también una cosa es la bulla y otra muy distinta la eficacia en el control parlamentario. Si Uribe se queda en 20 y no logra ninguna alianza puede terminar viviendo una tragedia: que él se convierta en el validador de las grandes decisiones que tome Santos, como lo que se firme en La Habana. Así vote en contra, será una derrota si los 80 restantes lo hacen a favor. ¿Y del futuro qué? Para algunos militantes del CD es cierto que hay un culto a Uribe y que en el próximo cuatrienio se va a hacer lo que diga, pero es la única manera, explican, de construir un partido serio que le aporte a la democracia colombiana. “Este domingo es el nacimiento de un partido con mirada a corto, mediano y largo plazo”, aseguran. Desde su punto de vista, insisten, es importante así se vea odioso e individualista empezar a edificar una colectividad con una línea de pensamiento, unas propuestas definidas, una orientación precisa y en la que haya absoluta sintonía entre todos sus miembros. “No el circo de ahora en donde cada uno va por donde le da la gana”, argumenta un admirador de Uribe. Todo eso pasa, claro, por el número de senadores que saque Uribe. Porque si le va mal, puede ser un desastre para el que ha sido el presidente más popular de los últimos años. De ahí la trascendencia de saber quiénes son las señoras Susana Correa y Andrea Holguín o los señores Iván Duque y Daniel Cabrales. Quienes, a propósito, están en los primeros 18 puestos de la lista uribista, es decir, con enormes posibilidades de convertirse en senadores este domingo y empezar a tomar decisiones que influirán en la vida de todos los colombianos.