Todavía con los nervios alterados por el recuerdo del explosivo activado al paso de su caravana, el senador Germán Vargas Lleras repite permanentemente la primera frase que pronunció ante los medios esa noche del 10 de octubre, cuando comprobó que se había salvado del segundo atentado en menos de tres años: "Aquí es donde se pondrán a prueba los avances de la seguridad democrática. O funciona, o aquí no podemos". Mes y medio después de ese atentado, y con similar resonancia en los medios de comunicación, la dirigencia política del Huila expresó esta semana la misma preocupación con motivo del asesinato del ex senador conservador Jaime Lozada. Los hijos del dirigente, como Vargas Lleras, demandaron del gobierno mayores garantías para protegerse de los