Y hay muchas aplicaciones que registran las páginas web que los jóvenes visitan desde sus dispositivos electrónicos. Pero Corea del Sur ha querido ir un paso más allá: el gobierno ha desarrollado su propia app llamada "Sheriff inteligente", que todos los usuarios menores de 18 años deben instalar en sus celulares inteligentes. La aplicación monitorea los hábitos generales del usuario, de una manera similar a otras aplicaciones ya existentes en el mercado. Los padres pueden saber dónde están sus hijos, qué aplicaciones están usando, qué tipo de formatos están consumiendo y qué conversaciones están teniendo, todo sin que el niño lo sepa o lo consienta. Además, el Sheriff inteligente alerta a los padres si identifica en conversaciones palabras que considera problemáticas, como "embarazo", "suicidio" o "acoso". "Un poco excesivo" El tono del anuncio con el que el gobierno anuncia su nueva aplicación es "comprensivo y suave", describe Stephen Evans, corresponsal de la BBC en Corea del Sur. Pero algunos se preguntan si no es en realidad "la voz del Gran Hermano", explicando que los niños deben instalar el "sheriff inteligente" en sus celulares para que sus padres puedan rastrear lo que hacen. Evans asistió a una clase en un colegio de secundaria en la capital, Seúl, para saber qué piensan los estudiantes de la iniciativa del gobierno. "Creo que es importante que los adolescentes y los estudiantes tengan la libertad personal de explorar lo que está bien y lo que está mal y aprender de esa experiencia" le dijo a la BBC Lee Won June, estudiante de Seúl Global High School. "Desde mi punto de vista lo que está haciendo el gobierno de vigilar los mensajes y la navegación de páginas es un poco excesivo". "El año que viene ya seré adulta. Creo que soy lo suficientemente mayor como para tomar mis propias decisiones y para controlar cuánto tiempo estoy en internet y cuánto tiempo paso en mi celular", opinó Jin Yerim, otra estudiante. Un debate nacional El debate que se organizó en la clase que visitó la BBC replica otro debate que se está dando en Corea del Sur a nivel nacional, sobre los límites de la tecnología y el control. Hay quien considera la aplicación del gobierno un ejemplo de los excesos de un estado paternalista y "gran Hermano" que quiere controlar a la población. Otros la describen como una herramienta más generosa, para proteger a los menores del peligro. Para los críticos, la clave del problema está en el hecho de que la aplicación es obligatoria. La economía de Corea del Sur se desarrolló con base en una dirección fuerte del gobierno, comenta Stephen Evans. "Y las viejas costumbres nunca mueren". "El paternalismo de estado ha sido muy bien aceptado en Corea y tanto la gente como los legisladores todavía creen que el paternalismo de estado es el camino", le dijo a la BBC Park Kyung Sin, profesor de Derecho de la Universidad de Corea. Algunos en el país temen que si el gobierno ahora requiere la vigilancia de los celulares de los niños, en el futuro pueda requerirla en los de los adultos. También temen que las generaciones más jóvenes crezcan acostumbradas a que haya siempre alguien vigilándolos y asuman esa situación como natural o normal Los surcoreanos aman la tecnología. "Nunca les parece suficiente", dice el corresponsal de la BBC. Pero cada vez se hacen más preguntas sobre cuestiones que tienen que ver con la privacidad y la vigilancia.