El dato inflacionario que entregó el estatal Instituto Nacional de Estadística (INE) muestra que el índice de precios al consumidor (IPC) del primer mes de 2012 se mantuvo controlado en comparación al 0,49 por ciento de diciembre. El país altiplánico cerró el 2011 con una inflación del 6,90 por ciento, tras frenar en el segundo semestre un alza de precios derivada de un fallido reajuste de combustibles un año antes. En el 2010 se registró una inflación anual del 7,18 por ciento y el Gobierno había previsto originalmente un máximo del 4,0 por ciento para el 2011. Esta relativa estabilidad de precios al consumidor es resultado de un estricto control estatal sobre la oferta interna y las exportaciones de alimentos. "Los precios en Bolivia están dentro de los márgenes correspondientes. Se ha trabajado de manera coordinada con los diferentes sectores para poder garantizar un precio racional a la población", dijo el viceministro de Desarrollo Rural y Agropecuario, Víctor Hugo Vásquez, en una conferencia de prensa. En enero del año pasado, Bolivia llegó a un índice inflacionario de un 1,29 por ciento. Para el 2012, el Gobierno pronostica una inflación del 5,0 por ciento y un crecimiento económico del 5,5 por ciento, una expansión similar a la estimada para el año pasado.