Los grandes artistas son quienes tienen la capacidad de transformarse y sorprender a su público. A sus 81 años, Fernando Botero demuestra, otra vez, que es uno de ellos: su creatividad está intacta y su pasión por el arte más viva que nunca.El célebre pintor paisa acaba de terminar una serie que dará mucho de qué hablar en los próximos meses y que él bautizó el Boterosutra. Esta vez se le midió a un tema con una larga tradición en la historia del arte: el erotismo. Para estas nuevas obras se inspiró en el Kamasutra, el milenario libro de las artes amatorias. Se trata de 70 imágenes elaboradas en varias técnicas: dibujos a color y en blanco y negro, acuarelas y sanguinas. “Empecé a trabajar el tema en mayo de este año”, le contó el maestro desde Nueva York a SEMANA, “me entusiasmé con el tema y empecé a producir mucho. Busqué ser muy sutil en la manera como abordaba estas imágenes y por eso nunca se ve el sexo de los personajes. No me interesa la pornografía pero esta es, sin duda, mi obra más erótica”. Esta serie será tan comentada como la de 2011, inspirada en las torturas a prisioneros en la cárcel de Abu Ghraib, o la de 2013, sobre un circo mexicano. Él sabe que su trabajo siempre genera mucha expectativa, pero eso no le preocupa: “Mi compromiso es con la belleza y el buen arte”. Cincuenta de estos dibujos se expondrán entre diciembre y enero en la galería Gmurzynska de Saint Moritz, en Suiza. Luego, dice el maestro Botero, le encantaría que viajaran a Colombia. “Estoy tan contento con el resultado de esta serie, pues es una de mis obras más complejas técnicamente”, concluye.