Cuando la ministra de Trabajo, Alicia Arango, asumió el cargo aseguró que Colombia necesitaba un régimen laboral más flexible. La alta funcionaria, una de las personas de más peso en el gabinete del gobierno Duque, propuso adelantar una ambiciosa reforma. Este martes, lanzó las primeras ideas. Arango habló en varias emisoras del país y dejó en el aire una propuesta tan audaz como controvertida: que en el país se abriera la puerta para que se pudiera contratar a los empleados por horas y pagar por ese mismo tiempo las prestaciones sociales.  Arango considera que es el momento de dar esa discusión. "Hoy en el país hay 22 millones de trabajadores, pero solo 8 millones cotizan y 15 millones están en trabajos informales porque deben llevar el pan a la casa como sea. Por eso, es necesario dar flexibilidad para que más colombianos puedan trabajar y tener derecho a la salud, a la pensión y a sindicalizarse", le dijo a SEMANA.  "Es necesario dar flexibilidad para que más colombianos puedan trabajar y tener derecho a la salud, a la pensión y a sindicalizarse", Alicia Arango. Le recomendamos: “Se requiere una nueva reforma laboral”: Alicia Arango Para ella, "mientras más rígidas sean las normas laborales, menos empresas estarán dispuestas a contratar más gente, y necesitamos que haya más trabajo formal. El mundo se ha globalizado en temas de contratación y, por eso, hay que revisar y socializar este tema con los sindicatos. Hasta ahora nada está definido o escrito, pero tenemos que avanzar en esta reforma y al mismo tiempo impulsar el sindicalismo en esas nuevas formas de contratación".  Con la fórmula, esos millones de colombianos que hoy no tienen un empleo formal podrían ser cotizantes del régimen de salud y pensión. Hoy si ellos quieren hacerlo deben pagar este costo como independientes. La propuesta de la ministra es que si una empresa contrata a alguien por horas, también tiene la obligación de aportar las prestaciones sociales por ese tiempo. En la práctica, si la medida es aprobada, beneficiaría a personas que trabajan en las labores domésticas, por ejemplo las empleadas que cada día asisten a una casa distinta. O a los taxistas que tampoco tienen necesariamente una relación formal con el dueño del carro.  Sin embargo, los críticos aseguran que con esa salida, las empresas pueden terminar buscando personas por horas y evitar pagar la jornada completa. Por esa razón, la propuesta ha sido recibida con algunas reservas por parte de los sindicatos, que temen que esta decisión implique una ‘pauperización’ del trabajo. Algunos líderes sindicales han dicho que este tipo de medidas no pueden dejar abierta la puerta para que se ponga en riesgo el trabajo formal. La ministra aseguró que para eso existirán controles de los inspectores de esa cartera.  Puede leer: ¿Por qué es ‘histórica’ la reunión para discutir el salario mínimo? Rappi, a pagar prestaciones sociales  La ministra tocó también un tema polémico. Aseguró que es el momento de que "se arregle el argumento de las plataformas digitales con respecto a la pensión y salud de sus trabajadores". La frase tenía un destinatario, Rappi. En las últimas semanas, centenares de rappitenderos han protestado porque mientras la compañia anuncia el crecimiento de sus ganancias, a ellos les han bajado los ingresos que tienen por cada vuelta que hacen. El tema abrió la discusión sobre la delgada línea que divide al modelo de asociado a una plataforma con el empleo informal sin seguridad social. La ley laboral hoy cubre los trabajos formales y estos no los entiende así. Con las declaraciones de Arango, el gobierno hoy se alineó con los trabajadores. "Los ingresos de los rappitenderos no alcanzan para pagar su salud y pensión; no podemos dejar pasar que ellos no tengan seguridad social bajo la figura de que son independientes", dijo.  En video: "El mundo cambió. Hoy se requiere mayor flexibilidad en las normas laborales" Vea la entrevista de SEMANA con la ministra de trabajo