Aunque la paz total de Petro no arroja por ahora resultados, el Congreso está a punto de aprobar un proyecto que crearía comisiones de vigilancia a los procesos de paz, lo que automáticamente se traduciría en burocracia. El asunto de fondo es que ya existe la Comisión de Paz del Congreso y la Oficina del Alto Comisionado para la Paz.

Por ese motivo, no tendría sentido instaurar más instancias, sobre todo cuando la paz está tan enredada y los grupos criminales no muestran voluntad. Iván Cepeda se opone a la creación de más puestos y dijo que a través del control político los congresistas pueden hacer seguimientos. Además, Petro acabó con la Consejería para la Estabilización, que se encargaba justamente de esos asuntos.