Hace apenas un año la Corte Constitucional protegió los derechos de Constanza López, una mujer estrato seis que fue víctima de la violencia económica de su esposo.Hasta antes del estudio de su caso, el Código Civil no contemplaba dentro de las causales de divorcio este tipo de hostigamiento financiero de parte de un conyugue hacia su pareja. Constanza, tal como se lo relató a Semana.com en su momento, fue sometida por su esposo a quedarse en una casa sin agua, sin luz, sin gas, sin servicios públicos, sin comida y sin servicios médicos.Puede leer: “Me tocó vivir sin agua y sin luz. Mi esposo me quitó todo”Para la Corte Constitucional, la violencia económica es imperceptible y silenciosa a la luz de las autoridades y de la comunidad. “El agresor, por su poder económico, adecua su comportamiento financiero frente a la víctima para hacerla dependiente de sus decisiones”.Ahora, este mismo alto tribunal estudia la posibilidad de tumbar las causales de divorcio, lo que para muchos expertos, significaría en plata blanca eliminar la posibilidad de que la parte más desprotegida en la pareja sea cobijada con una cuota de "alimentos". Constanza se opone a que esto ocurra y explica, desde su historia, por qué Colombia no está preparada para dar este salto.Semana.com: ¿Cuál es la consecuencia de que se acabe esa especie de cuota de alimentos para el cónyuge? Constanza López: Creo que tiene que haber algo de cordura en el país. Algunas personas con principios saben que esto no puede llegar a suceder. Pienso que afecta terriblemente a una familia, a una señora que está educando hijos, que tiene que salir a la calle a buscar de la nada el alimento, el colegio, el transporte de sus hijos. O una persona ya adulta que nunca trabajó y que llegando a la tercera edad queda absolutamente en la calle. Eso no lo entiendo. Porque si aquí las cosas fueran a la inversa, si las mujeres fueran las que estuviéramos haciendo eso en contra de los hombres, ya muchas leyes habrían salido en contra de esa actitud. La mayoría de los hombres colombianos someten económicamente a la mujer de una u otra forma. Ellos van manejando el capital, así a la señora le haya llegado por herencia o por otro motivo. Uno confía en las personas y más en el ser con el que va a formar un hogar. Si hay personas que me escuchan, les digo: no pueden confiar, así se vayan a casar tienen que entrar con el pie derecho y firmes, sabiendo que el día de mañana no se sabe qué puede pasar.Semana.com: ¿Las familias en Colombia están preparadas para eliminar esta cuota?C.L.: No. Aquí el machismo es fuerte, tienen ese concepto de la mujer que no vale y de los hijos que no se respetan. No estamos preparados para cambiar el ordenamiento jurídico, por el contrario debería abrochar mucho más al que está en situación de ventaja, debería haber muchas más leyes para amparar, hacer respetar las medidas de protección, los alimentos se deberían hacer respetar. Estamos hablando de derechos fundamentales, no estamos hablando de lujos sino de lo fundamental a lo que tienen derecho cualquier ser humano para tener desarrollo normal. Estoy aterrada, me he encontrado con casos que los oigo, los veo y no los puedo creer. Semana.com: Aunque la mujer es la más vulnerable, no solo les ocurre a ellas…C.L.: He tenido la oportunidad de hablar con muchas personas por cuenta de las sentencias en mi favor y de las medidas de protección. Me han buscado y realmente la sentencia no salió únicamente para la mujer, salió para la persona que está en desventaja. Es cierto que en la mayoría de los casos el hombre es el que tiene el poder económico. Pero hay situaciones en donde no es así. O hay casos de parejas gay que pasan por la misma situación, una de las personas es el que tiene el poder y el otro queda en la calle o en condiciones infrahumanas. La gente antes de hablar debería asegurarse de cómo es la sentencia, cómo salió, y qué es lo que está pasando. La violencia intrafamiliar no es solo del hombre a la mujer, también de la mujer al hombre, padres a los hijos, o hijos hacia los padres.Puede leer: Constanza López: "Viví 23 años con miedo"Semana.com: ¿Cómo va el cumplimiento de los fallos en su favor?C.L.: Es una lucha absolutamente desgastante porque desafortunadamente la corrupción en el país no tiene límites. Tengo dos sentencias muy importantes de Corte Suprema en casación y de la Corte Constitucional. En ambas cortes el señor ha sido sentenciado. Y la situación por la que estamos pasando mi hija y yo es absolutamente grave en todo aspecto, hasta el punto que el señor me puso más o menos seis demandas por injuria y calumnia; él dice que no fue condenado y que si algunos núcleos de la sociedad lo han señalado a él es por culpa mía, no por culpa de su comportamiento, ni de las sentencias que lo encontraron responsable. Insiste en que las medidas de protección nunca han existido; el viernes tuve una audiencia de una demanda que el señor me puso por injuria y calumnia que estaba archivada. No sé cómo la desarchivaron.Semana.com: La justicia le ha dado la razón ¿por qué habla de corrupción en la justicia?C.L.: La Corte Constitucional sanciona al juzgado y al magistrado y dice que cómo es posible que no se hayan dado cuenta de una violencia como la que ha existido en mi contra, que le quiten y cercenen los alimentos a esta señora. Esta es una de las órdenes que la Corte Constitucional da en su fallo. Sin embargo, con una terrible dificultad, el magistrado Carlos Alejo Barrera me pone una cuota, de un millón de pesos. Aparte de la niña yo tenía una cuota de 10 millones, luego fue de 4 y luego me la quitan. Cuando la Corte ordena que la restituyan me ponen 1 millón de pesos. Me siguen a mí sancionando, como si yo fuera responsable del divorcio, ni siquiera se acató lo que la Corte Constitucional le ordenó. Entonces me pregunto para dónde vamos. Porque en esta sentencia la Corte fue bastante acuciosa para pedir a muchas entidades que dieran su concepto, es una sentencia estudiada y cómo es posible que alguien quiera venir a tumbarla. Las órdenes que dio la corte no se han llevado a cabo. Estoy peor que antes de los fallos.Semana.com: Además de los alimentos, ¿cómo va el cumplimiento de las demás órdenes de la Corte?C.L.: Él aseguró en estrados judiciales, como en el juzgado 22 de familia, que no tuvo ninguna propiedad y que era un simple empleado de la compañía. Dijo que a él le pagaban por asesoría y que no era un socio. Resulta que cuando le dan casa por cárcel, ahí es cuando la casa de Villa de Leyva sí es su casa. No es nuestra casa porque la liquidación de la sociedad no se ha hecho. Sin embargo, cuando le dan casa por cárcel pide que sea en su casa allá y dicen que montó la oficina. Entonces, puede salir de la casa pero dentro del conjunto ya que es una casa club. Hace almuerzos, comidas, tiene invitados, vida social. Cuando tiene una audiencia le dan desde el día anterior para que llegue a Bogotá y desde el día después para que se vaya. La verdad no lo he visto llegar esposado o con el INEPC. No entiendo la justicia hasta donde llega.Le recomendamos: Ejemplar fallo protege a mujeres víctimas de violencia económicaSemana.com: ¿Se requiere reflexión de sociedad del papel de la mujer en matrimonio?C.L.: Pienso que desde el colegio se deberían dar cambios en educación frente al papel de la mujer en la sociedad. Abrir los ojos frente a cómo debe llegar la mujer preparada para enfrentar un matrimonio, ellas tienen que llegar con un conocimiento de causa de todos estos temas y para que la mujer se asegure que tanto ella como sus hijos deben estar protegidos. Hay formas de hacerlo y pienso que existe ignorancia. Otra cosa es que no debe haber miedo, la verdad en el momento en que me sentí tan acosada, salí a los medios por el acoso en que el señor me tenía. O es mi vida y la de mi hija o es mi silencio.El señor se ha ido con toda contra mí. Ha demandado a todo el mundo, me ha tratado de acorralar. Me puso demanda por lo que dije y a los medios de comunicación también. Me sorprende que me achaque a mí por los señalamientos que le hacen a él, uno tiene que ser responsable de sus actos en la vida. Yo salgo con mi frente en alto por lo que he dicho y es difícil ponerse en el escarnio público, no es fácil, pero tengo mi cabeza en alto porque nada de lo que he dicho es mentira. Semana.com: ¿Se necesitan estas causales del divorcio?C.L.: Se necesitan para proteger la familia. La violencia no está declarada únicamente hacia la mujer, hay hombres que también son violentados y no se atreven a denunciar porque se van a sentir en ridículo. La violencia intrafamiliar puede ocurrir de un lado o de otro. No me cabe en la cabeza que dentro de las mismas familias de las personas que están tratando de tumbar estas normas hay violencia intrafamiliar, no nos escapamos. En la mayoría de hogares colombianos hay violencia de una forma u otra, porque hay hay hombres y mujeres alcohólicas, problemas de drogadicción, porque fueron criados con violencia y es lo único que han visto. No es posible que una persona que se digne decir que tiene ciertos estudios académicos para llegar a una posición de esa, dedique su trabajo a empeorar y no a mejorar la situación de seguridad en la parte de familia. La violencia en el hogar puede incluir privaciones económicas, aislamiento, y ese tipo de comportamientos puede constituir peligro inminentemente para la seguridad, la salud y el bienestar de la mujer. Eso lo dice la Corte Constitucional. Quedo atónita ante una situación de estas.