De acuerdo con el informe, las políticas bien diseñadas para fomentar la recuperación pueden mitigar los efectos negativos de la crisis en las mujeres y prevenir nuevos contratiempos para la equidad de género.    Lo que es bueno para las mujeres, en última instancia, es beneficioso para abordar la desigualdad de ingresos, el crecimiento económico y la resiliencia.   Además, la covid-19 impacta mucho más a las mujeres y, por ende, su situación económica, porque un alto porcentaje de estas trabaja en sectores sociales como las industrias de servicios, el comercio minorista, el turismo y la hospitalidad, que requieren interacciones cara a cara.    Lea también: Nuevas cuarentenas generalizadas afectarían más a las empresas Estos sectores son los más afectados por el distanciamiento social y las medidas de mitigación. En los Estados Unidos, el desempleo entre las mujeres fue dos puntos porcentuales más alto que el de los hombres entre abril y junio de 2020.   Por la naturaleza de sus trabajos, el teletrabajo no es una opción para muchas mujeres. En los Estados Unidos, cerca del 54% de las mujeres que trabajan en sectores sociales no pueden teletrabajar. En Brasil, es del 67%. En los países de bajos ingresos, a lo sumo, solo alrededor del 12% de la población puede trabajar de forma remota.  También influye que las mujeres tienen más probabilidades que los hombres de estar empleadas en el sector informal en los países de bajos ingresos. El empleo informal, a menudo compensado en efectivo sin supervisión oficial, deja a las mujeres con salarios más bajos, sin protección de las leyes laborales y sin beneficios como pensiones o seguro médico.  Le puede interesar: Gobierno reconoce que Colombia entrará en recesión durante 2020 Los medios de vida de los trabajadores informales se han visto muy afectados por la crisis de la covid-19. En Colombia, la pobreza de las mujeres ha aumentado un 3,3% debido al cierre de las actividades económicas.   La ONU estima que la pandemia aumentará el número de personas que viven en la pobreza en América Latina y el Caribe en 15,9 millones, elevando el número total de personas que viven en la pobreza a 214 millones, muchas de ellas mujeres y niñas.  En tercer lugar, el informe del FMI explica que las mujeres tienden a realizar más tareas domésticas no remuneradas que los hombres, aproximadamente 2,7 horas más por día.   Le recomendamos leer: Despega el primer vuelo piloto del país en la ruta Bucaramanga-Cúcuta El FMI también destacó que una vez que se han levantado las medidas de cierre, las mujeres tardan más en volver al pleno empleo. En Canadá, el informe de trabajo de mayo muestra que el empleo de las mujeres aumentó en 1,1% en comparación con el 2,4% para los hombres, ya que los problemas de cuidado infantil persisten.   Finalmente, el documento del FMI afirma que las pandemias ponen a las mujeres en mayor riesgo de perder capital humano. En muchos países en desarrollo, las niñas se ven obligadas a abandonar la escuela y trabajar para complementar los ingresos del hogar.