Los delincuentes cibernéticos se están aprovechando de la pandemia, incluidos los hackers que atacan hospitales e instituciones de investigación médica que estudian el nuevo coronavirus, informó el martes Matt Gorham, jefe de la división cibernética del FBI. El FBI ha recibido miles de denuncias sobre estafas y fraudes relacionados con el virus, dijo Gorham en un comunicado emitido en respuesta a solicitudes de The Associated Press.

“Desafortunadamente, hay muchos precedentes de criminales que se aprovechan de desastres naturales y paquetes de ayuda del Gobierno para realizar fraudes, incluso a través de medios cibernéticos”, señaló Gorham. El Centro de Denuncias de Delitos Cibernéticos del FBI ha recibido más de 3.600 denuncias en torno a fraudes de coronavirus, agregó. Este aumento le da al FBI un conjunto adicional de investigaciones que abordar en un momento en el que sus agentes ya están ocupados tratando de combatir el espionaje económico y evitar una injerencia electoral. El Departamento de Justicia ha dado prioridad a perseguir una amplia gama de crímenes relacionados con el brote de coronavirus, incluidos los delitos cibernéticos. “Desde el inicio de esta pandemia hemos podido obtener rápidamente información nueva recopilada de nuestras investigaciones, considerar otras fuentes de inteligencia y compartir información sobre los posibles objetivos de esta actividad maliciosa, incluidos hospitales e institutos de investigación”, comentó Gorham. En otra entrevista realizada la semana pasada, Gorham dijo a la AP que cometer un delito cibernético es más fácil que nunca gracias a que hay herramientas de fácil acceso para hackers.

“Hoy puedes ir a la red oscura y comprar instrumentos con poca o ninguna comprensión de cómo funcionan realmente”, comentó Gorham, refiriéndose a las áreas del internet que ofrecen herramientas de software que se aprovechan de vulnerabilidades y pueden facilitar el hackeo. “El umbral de entrada se ha reducido al punto en el que casi cualquiera puede involucrarse en un hackeo”, agregó. Aun así, sigue siendo un desafío para el FBI asignar la culpa por hackeos específicos. “Autoría”, señaló Gorham, “siempre es la parte más difícil”. Además del coronavirus, el número de amenazas cibernéticas sigue siendo inquietante, dijo Gorham, sobre todo aquellas que involucran robo virtual de propiedad intelectual, un delito que “va hasta el núcleo de nuestra economía”.