El Informe global trimestral de KPMG Enterprise sobre tendencias de capital de riesgo reveló que durante el primer semestre del año, la inversión de riesgo a nivel global se mantuvo estable. Las negociaciones alcanzaron un monto de US$52.700 millones gracias a los 3.855 acuerdos con empresas respaldadas por este tipo de capital. De igual forma, el informe mostró que la inversión global de capital de riesgo no pudo igualar los resultados récord de 2018. Cabe resaltar que la inversión más fuerte en una organización, fue para Rappi. El unicornio de domicilios concretó la financiación más importante del trimestre en toda América Latina, incluso superando la inversión que hubo en países como Estados Unidos, Reino unido y China. Otros aspectos destacados dentro del informe son las tendencias de inversión entre las que se encuentran la existencia de un creciente interés de los inversores corporativos, el enfoque continuo por invertir en empresas en etapas avanzadas de desarrollo y la atracción para invertir en tecnología utilizada para la transformación del ciberespacio.

A pesar de que el análisis muestra que en lo que va del año los niveles moderados de inversión en capital  reflejan preocupaciones relacionadas con la guerra comercial entre los Estados Unidos y China, además de los desafíos actuales que trae consigo el Brexit, los problemas regulatorios en China y las tensiones crecientes en países como Argentina y Turquía, existe una tendencia que predomina en el flujo de inversión de capital. La inteligencia artificial se ha convertido en la tendencia que rompe con los esquemas debido al poder disruptivo que tiene en distintas industrias, así como en los mercados verticales de todo el mundo, incluidos los servicios financieros y de salud en los que esta tiene un potencial inmenso. Debido a esto, tanto empresas de capital de riesgo como inversores corporativos ven con buenos ojos la inversión en este campo. Así mismo, existen gobiernos que ya han realizado sus primeras inversiones en innovación y ecosistemas de inteligencia artificial. Por ejemplo, el Reino Unido está implementando los primeros componentes de su estrategia en inteligencia artificial, apoyando la elaboración de programas de grado e institutos de investigación relevantes para el aprendizaje automático en sus universidades. Igualmente, el Centro de Ética e Innovación de Datos del Reino Unido, también está en proceso de consultar sobre el establecimiento de fideicomisos de datos para apoyar el uso de la IA. Otro caso destacable es China, país que está invirtiendo significativamente en su desarrollo, con la expectativa de que se convierta en uno de los principales diferenciadores de crecimiento del país. Si bien el mercado de capital de riesgo de China actualmente enfrenta una serie de desafíos, se espera que las propuestas de valor que ofrece la inteligencia artificial continúen atrayendo fondos.

Justamente el gigante asiático es uno de los países en los que la inversión ha presentado resultados negativos a pesar de la inversión positiva que ha predominado en otros países de la región. Por ejemplo, mientras que JD Health, con sede en Beijing, logró US$1.000 millones en el segundo trimestre, siendo apenas la segunda compañía en China que logra alcanzar esta cifra en lo corrido del año. A pesar de las incertidumbres comerciales, la tecnología sanitaria, junto con los productos farmacéuticos y las ciencias enfocadas en salvar vidas siguen marcando un repunte como áreas de interés para las inversiones de capital de riesgo en China. Por ejemplo, JD Health, con sede en Beijing, logró US$1.000 millones en el segundo trimestre. Así mismo, también hubo un recaudo de dinero por parte de Tencent Trusted Doctors, que alcanzó financiación por US$250 millones. Sector del que se espera un incremento en la inversión. En contraste a la situación que atraviesa China, la India experimentó un aumento significativo en la inversión de capital de riesgo durante el segundo trimestre, con una oferta de más de US$1.000 millones para la empresa hotelera OYO Rooms y un acuerdo de US$1.000 millones para la empresa de tecnología financiera Recko1, basada en inteligencia artificial. Estados Unidos sigue liderando la inversión en las Américas, impulsada por una serie de rondas de financiación por negocios que incluyen a empresas como Flexport  con una inversión de US$1.000 millones, DoorDash que consiguió US$600 millones, UiPath con US$568 millones, SpaceX con US$535 millones y SoFi que cierra la lista con US$500 millones. En Europa el número de acuerdos de capital de riesgo sigue disminuyendo. Pese a esto, la inversión total se mantuvo sólida en comparación con los trimestres anteriores. Especialmente en el  Reino Unido se encuentra débil en relación con los trimestres anteriores, pero la financiación de empresas de otros países europeos ayudó a mantener equilibrada la inversión. Allí se destacaron negocios como los de Northvolt; GetYourGuide Deutschland de Alemania con US$484 millones; Glovoapp23 de España con US$174,.8 millones y Meero de Francia que obtuvo US$230 millones por parte de inversionistas. Por su parte Jonathan Lavender presidente de KPMG Enterprise se pronunció con respecto a la tendencia que por ahora enmarca a las inversiones explicando que “a nivel mundial los inversores de capital de riesgo continúan creyendo en las empresas que están en etapa de crecimiento, pero hay dudas y una menor disposición a invertir en emprendimientos en fases iniciales. Esto, eventualmente, podría impactar la capacidad de hacer crecer nuevos negocios con el tiempo”.

Si bien la inversión de capital de riesgo se mantiene estable trimestre a trimestre, el número total de acuerdos de capital de riesgo globales cayó por quinto trimestre consecutivo, lo que pone de relieve el enfoque continuo de los inversores en los acuerdos de última etapa. Con el estancamiento de la inversión en acuerdos iniciales en diferentes regiones del mundo, existe la preocupación de que la ‘salud’ del mercado pueda verse afectada con el tiempo, ya que menos empresas en etapa inicial están logrando atraer el dinero que necesitan para crecer.