La gente se informa en Facebook y opina en Twitter, como lo manifestó Fidel Cano, director del diario El Espectador, en el panel sobre medios y redes sociales. Y es que ellas constituyen el florero de Llorente de la discusión sobre los desafíos de los medios tradicionales en el mundo digital. El público acude masivamente y parece encontrarse más a gusto allí, compartiendo sus puntos de vista –calificados o no– que leyendo las páginas de los diarios impresos. Pero ¿son realmente enemigos del periodismo? Diego Santos piensa que no. “No hay que generar una pelea ente redes sociales y medios, son un complemento, no son competencia”. Lo dice alguien que ha estado en las dos orillas, primero como periodista en El Tiempo y hoy como gerente de contenido de Twitter en Colombia.Los representantes de medios en el panel defendieron la calidad de la información que una revista o un diario pueden ofrecer, en relación con la cantidad de información inconsistente y basada en rumores que circula a través de las redes sociales. Martha Ortiz, directora de El Colombiano, dijo que “los medios tradicionales siguen marcando la pauta en cuanto a la credibilidad; eso no lo tienen las redes”.No obstante, en las redes sociales no todo es desechable, como algunos piensan. También se hacen cosas interesantes allí. Geraldine Pomato lidera Wikimujeres, una activa comunidad femenina en Facebook que goza de reputación. “En nuestra red priman el respeto, la solidaridad, el apoyo mutuo y tenemos reglas claras de convivencia”, explica. Hay experiencias –no muchas, es cierto– de comunidades y grupos educativos o de negocios que operan en ese mundo ruidoso de las redes sociales. Y hay líderes de opinión que encontraron en Twitter un megáfono poderoso para hacerse escuchar. Uno de ellos estaba allí, Daniel Samper, con más de 1,1 millones de seguidores. Él se mueve en las dos aguas, las del periodismo escrito y las del mundo virtual. Por eso dijo Felipe Londoño, moderador del panel, que “el paradigma entre lo ‘online’ y ‘lo offline’ caducó”.Precisamente a eso se dedica Sebastián Jasminoy, fundador de Fluvip, una plataforma que apoya a los llamados ‘influenciadores’ (líderes de opinión de las redes sociales), a optimizar e, incluso, monetizar su actividad. “Hay medios que tratan de evitar que los periodistas se conviertan en una marca en la red y nuestra plataforma ayuda a que los periodistas hagan justamente eso”, explicó. Diego Santos dijo que Twitter dispone de varias herramientas útiles para el trabajo de los periodistas, “una de ellas y la más poderosa es la de recolección de información, que permite filtrar por listas y hacerles seguimiento”.Otro punto de la discusión giró en torno al hecho de que las redes sociales se nutren y monetizan a partir de los contenidos producidos por los medios de comunicación. Pero es cierto, también, que en la actualidad las opiniones en Twitter determinan a veces la agenda informativa de los medios.A manera de conclusión, se dijo que claramente no pueden verse como antagónicos sino como aliados, y que los medios están tratando de convertir el problema de las redes sociales en una gran oportunidad.