El pacto tarifario entre el actual gobierno y las empresas distribuidoras y comercializadoras de energía, está comenzando a dar sus fruto; toda vez que ya se empiezan a evidenciar, así sean leves, las reducciones en el costo del servicio.

De acuerdo con la ministra de Minas y Energía, Irene Vélez Torres, las tarifas del servicio de energía eléctrica han caído un 4,2 %, equivalente a 35 pesos por kilovatio/hora. Esta disminución, aseguró, también se observa en el promedio nacional del costo del servicio, donde indicó que bajó a $813.

“Cumpliéndoles así a los usuarios con una reducción que el país no había visto históricamente de esta manera”, resaltó la Ministra, quien además, destacó que en algunos departamentos, caso puntual, en el Tolima, la reducción de la tarifa en el servicio de energía alcanzó hasta el 10 %.

“Cuando entró el nuevo Gobierno, la tarifa estaba en 848 pesos promedio nacional. De no ser por el pacto hoy la tarifa estaría en 898 pesos promedio nacional”, afirmó Vélez Torres; agregando que de los 29 operadores a nivel nacional, el 80 % (23 operadores) tuvo reducción de la tarifa de distribución en octubre.

Lo anterior, se traduce de la siguiente manera. Por ejemplo, si una familia estrato cuatro 4 que consuma 150 kilovatios/hora al mes, en promedio podría estar pagando $134.000 pesos al mes. Con el pacto tarifaria, hoy está pagando $121.000 pesos mensuales. Es decir que habría una reducción en su tarifa mensual de $13.000 pesos.

La funcionaria dijo que este es un resultado claro de las medidas regulatorias adoptadas con las empresas del sector energético, al tiempo que recordó que su cartera está haciendo seguimiento de manera exhaustiva sobre el cumplimiento de estos acuerdos, que conlleve a una disminución significativa de las tarifas, para lo cual mantiene reuniones periódicas con XM, con la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) y con la Superintendencia de Servicios Públicos.

Dijo también que desde el gobierno, y en particular, el Ministerio que preside, están estudiando las particularidades de cada región, con el fin de establecer reglas claras con enfoque diferencial, que permitan encontrar soluciones estructurales a largo plazo.

“Estamos trabajando en diseñar medidas especiales para la región Caribe, que podamos implementar para solucionar los problemas asociados a los altos pagos por las pérdidas de energía que asumen los usuarios”, apuntó.

Aunque está caída en la tarifa de la energía eléctrica es destacada por el gobierno, los colombianos aún no perciben un cambio sustancial al respecto y que se traduzca en un alivio para sus bolsillos. Al respecto, algunos gremios del sector energético han manifestado que los consumidores no sentirán estas disminuciones mes tras mes, sino que estás tendrán su impacto en el mediano y largo plazo.

“El sector representado en sus distintos agentes ha tomado medidas con el único interés de cumplirles a los colombianos en esta coyuntura, con el beneficio de alivio en sus tarifas de energía, pero también mirando el mediano y largo plazo, con los pasos necesarios para asegurar la continuidad en la prestación del servicio y seguir adelante con las mejoras de calidad, entre otras”, indicó José Camilo Manzur, director ejecutivo e la Asociación Colombiana de Distribuidores de Energía Eléctrica (Asocodis).

Es pertinente aclarar que el pacto tarifario, o llamado por el gobierno como el “Pacto por la Justicia Tarifaria “, se caracteriza por dos aspectos en particular. Por un lado, las tarifas actuales, y por otro, la variación de las tarifas en los próximos 12 meses. Respecto a las tarifas actuales, las reducciones tarifarias que se verán en las facturas entre noviembre y diciembre en la gran mayoría de las empresas serán diferentes por mercados según cada componente del costo.

Con relación a los próximos 12 meses, las variaciones tarifarias estarán cercanas al IPC, y por ello serán mucho menores que en el pasado. “Con ello se rompe la espiral alcista”, manifestó Manzur.

El efecto combinado de disminuir la tarifa y el cambio de indexador representa una disminución o ahorros para los usuarios entre $1,5 billones y $2 billones. Es decir, entre un 8 % y 10 % de la reforma tributaria. “Cabe recordar que nuestras empresas, durante casi 9 meses de la pandemia, no subieron las tarifas”, concluyó el director.