Michel Temer asumió la presidencia de Brasil el 31 de agosto del año pasado, luego de que Dilma Rousseff fuera destituida. Sin embargo, en este corto tiempo que lleva Temer ha tomado una serie de decisiones en el sector educativo que han causado controversia.Una de ellas es eliminar las clases de Filosofía, Educación Física, Sociología y Artes como materias obligatorias para cursar en secundaria. Solo las tendrán que ver los estudiantes que decidan hacerlo. De igual forma, el español tampoco será una asignatura que se deba cursar, el único idioma obligatorio será el inglés.Por su parte, el embajador de España en Brasil, Manuel de la Cámara, explicó a la agencia de medios EFE: “Eso no significa que el español desaparecerá de la enseñanza media en Brasil ya que la nueva legislación deja abierta la posibilidad de que sean ofrecidas otras lenguas extranjeras que seguirán teniendo un carácter optativo, preferentemente el español”. En 2005, en el gobierno de Luiz Inácio da Silva, se había proyectado que 30 millones de brasileños hablarían español, con esta reforma la situación podría variar notablemente. “Al no ser obligatoria la oferta, es muy probable que la enseñanza del español en las escuelas en Brasil pierda importancia”, añadió Cámara.Sin embargo, para justificarse, el presidente de Brasil ha citado como referencia a Corea del Sur, uno de los países líderes en educación, que se ha caracterizado por tener un sistema en donde los jóvenes estudian durante largas jornadas en el día para poder acceder a la educación universitaria. Pero de esa forma, el sistema educativo le da prioridad al resultado de los exámenes, y no a la formación integral de las personas.Tomando como modelo este sistema, Temer quiere incrementar el número de horas que se ven al año en los colegios, que actualmente son 800. Las horas de estudio pasarían a ser 1.400. El gobierno dijo que esto se logrará con una inversión de 468 millones de dólares para la educación secundaria.Otro de los proyectos educativos que ha propuesto el gobierno de Temer y que ha recibido críticas es uno en el que “profesionales de notorio saber” pueden convertirse en maestros, es decir, personas que no se formaron en docencia pueden dictar clases, por lo que la figura del maestro podría verse desprestigiada y la calidad de la enseñanza verse afectada.De igual forma ha sido cuestionada la forma en que Temer ha actuado, sin tener en cuenta a diversos sectores de la sociedad para la elaboración de estos proyectos. “Hay varios aspectos que son muy malos para la educación, y hay otros que merecen ser discutidos, pero el problema principal es que no se hace una reforma de la educación con una medida provisoria. Esa decisión es un símbolo del desprecio por la democracia de este gobierno golpista y autoritario. Una reforma de la educación se hace oyendo a los educadores, a los estudiantes, los padres, los centros de estudiantes, la sociedad civil. Es inadmisible que eso se hecho de forma tan abrupta e improvisada”, señaló el diputado Jean Wyllys (PSOL-RJ) en varios medios.Desde diferentes sectores se ha planteado que el gobierno propende por una educación que no tiene en cuenta las humanidades, porque importa más el capital. Asimismo, que el desprecio por la enseñanza del español responde a un desinterés por las relaciones con los países vecinos, lo cual puede ser delicado por lo importantes que estas son. La reforma de la enseñanza, como es conocida, entraría en vigor en 2018.