De acuerdo con declaraciones del político al diario Tiempo Argentino, el secuestro de 13 dirigentes peruanos, en el marco del Plan Cóndor, que pretendía eliminar la oposición de las dictaduras latinoamericanas, estaría vinculado con el resultado del partido disputado entre Argentina y Perú. Ledesma Izquieta, quien también fuera candidato a la presidencia de su país por el Frente Obrero Campesino Estudiantil y Popular, recordó que “un coronel de la policía nos dijo que nos estaban enviando a la Argentina para que nos echaran al mar”. “Era un 25 de mayo de 1978 cuando los 13 opositores al entonces dictador peruano, Francisco Morales Bermúdez (1975-1980), fueron trasladados en un avión militar de su país a un regimiento de Jujuy, al noroeste de Argentina”, relata el diario El País de España. La estrategia era uno de los llamados ‘vuelos de la muerte’ acostumbrados por la dictadura de Jorge Rafael Videla en Argentina (1976-1983) para hacer desaparecer a los opositores. Según Ledesma Izquieta, “nos salvamos del lanzamiento que Morales Bermúdez y Videla habían acordado, que era el lanzamiento de una persona al mar desde un avión en vuelo, por lo que no quedaba resto alguno”. “Nos salvamos de casualidad por dos motivos: por el Mundial y porque cuando aterrizamos había un periodista de un diario que tomó varias fotos del avión militar con la bandera peruana y con varias personas esposadas bajando”. Según declaraciones del exsenador al medio español, Videla los había aceptado como prisioneros de guerra con la condición de que Perú le permitiera el triunfo a Argentina que le daría el pase a la final. La victoria en el mundial era pieza fundamental de la estrategia propagandista de la dictadura que además de oficiar como local, buscaba limpiar la mala imagen que por entonces tenía en el mundo. El equipo Argentino, que debía ganar por cuatro goles de diferencia para avanzar a la final, logró de manera increíble convertirle seis goles a una estelar selección peruana sin recibir daño. Sobre esto, Ledesma Izquieta asegura que “hubo una tratativa para que Perú perdiera ante la Argentina de modo escandaloso. Esto fue una trampa, no fue deporte limpio”. De acuerdo con Tiempo Argentino, “el encuentro se llevó a cabo alrededor de 15 días después de que los presos políticos fuesen expulsados del país a merced de la presión internacional”. Según el dirigente peruano, “no percibimos el arreglo en el momento de la goleada, sino cuando ya nos deportaron hacia París. Morales Bermúdez y Videla pactaron para que nos desaparecieran y como premio y agradecimiento al gobierno argentino se tenían que dejar golear”. La semana pasada, el juez argentino Norberto Oyarbide pidió la extradición de Morales Bermúdez para responder por su participación en el suceso que involucra a las dictaduras militares. Las declaraciones de Ledesma Izquieta que han servido para esclarecer los acuerdos que existían entre los dictadores para eliminar a la oposición, abren un nuevo capítulo en la polémica historia del mundial 78, donde Argentina obtuvo por primera vez el máximo título del fútbol .