Belén de Bajirá es un pueblo de 18.500 habitantes asistido por un gobierno doble. Tiene dos escuelas, dos centros de salud, dos inspecciones de policía. Cada departamento —Antioquia y Chocó—, han puesto de su parte: su poco de cemento. Pero Belén de Bajirá también es un pueblo asistido por un gobierno doble, doblemente ausente.Cuando la disputa parecía superada sobre a quien le pertenecía el corregimiento, los gobernadores de Antioquia y de Chocó —Luis Pérez y Carlos Alberto Palacios— riñeron porque el primero le pidió al presidente Juan Manuel Santos que no sacara a Belén de Bajirá de territorio antioqueño, asegurando que “históricamente, Antioquia ha asumido los servicios públicos, notariales, de registro, de salud y de educación”. Carlos Alberto Palacios respondió contundente al reclamo de Pérez, asegurando que ningún mapa oficial ha mostrado a Belén de Bajirá como parte de Antioquia, siempre ha estado ahí, pegado al Chocó como parte de Riosucio, municipio limítrofe.Ante la disputa, el director del Instituto Geográfico Agustín Codazzi (Igac), Juan Antonio Nieto Escalante, desmintió a Luis Pérez y dijo que él no usurpó las funciones del Congreso pues las comisiones se reunieron en diciembre de 2016 y “devolvieron el expediente al Igac, asegurando que allí no hay límite dudoso y que por lo tanto no es de competencia del Congreso definir esa situación, porque el Congreso tiene, entre otras cosas, la función de definir límites cuando hay dudas, pero este no es el caso de Belén de Bajirá, porque hay límites precisos en la Ley 13 de 1947, bajo la cual se creó el departamento de Chocó”. Como quien dice, que Bajirá es del Chocó y no hay duda.Pero después de tantas idas y venidas, porque este caso ya lleva varios años rondando el Congreso y las gobernaciones, la pregunta que reverbera es una: ¿Qué ha hecho Antioquia —que sería algo así como el papá rico— por el desarrollo de Belén de Bajirá? Según Henry Chaverra Robledo, coordinador del comité prodefensa del corregimiento, nada: “Yo diría que durante los cien años que, según el doctor Luis Pérez, Antioquia ha tenido hegemonía sobre Belén, el departamento no le ha aportado nada, como tampoco lo ha hecho Chocó”.Y la pelea no trasciende en inversión en el corregimiento, porque el alcantarillado está por hacerse, no hay plan maestro de agua, el servicio de salud es deficiente y cada vez que alguien enferma hay que correr hacia Mutatá (Antioquia), y la educación no llegó ni con la avanzada académica que emprendió Sergio Fajardo en su gobernación.  “Cuando nosotros escuchamos que supuestamente Antioquia ha hecho obras en Bajirá nos reímos, porque si ponemos en una balanza lo que ha sacado Antioquia en impuestos de aquí, es mucha plata para lo poco que nos han dado. Tenemos un alcantarillado que hizo un consorcio colombo-holandés, pero Antioquia se apropió de ese alcantarillado y empezó a usufructuarlo, un alcantarillado que no cubre ni el 20 por ciento de la población”, dice Chaverra Robledo.Parece que el registro de obras realizadas por la Gobernación de Antioquia en Belén de Bajirá es casi inexistente, aunque aclaran que la salud y la educación han sido responsabilidad de Antioquia, aunque allá en el pueblo preguntan cuál salud, cuál educación. Y cómo no hay registros de inversión, lo que hay son promesas, Luis Pérez promete que se dedicarán 400 millones de pesos para adecuación del centro de salud, 250 millones para adquirir equipos médicos, 197 millones para comprar una ambulancia, 73 millones para conseguir un sistema de información y 80 millones para instalar una planta eléctrica, porque en Belén de Bajirá no puede caer un chaparrón porque todo queda en oscuras.Freddy Lloreda, líder chocoano que desde hace años estudia el caso, dice: “Desde 2008 se viene denunciando que en el corregimiento hay intereses de grandes empresarios quieren cultivar palma,  incluso hay cultivos en territorios y colectivos afro”. Entre los habitantes del corregimiento creen que la disputa ha llegado a su punto más alto porque en el cerro El Cuchillo se ha estudiado la presencia de metales importantes como oro, bronce y coltán, y ahora lo que se pelean Antioquia y Chocó es el proyecto, no más.