La semana pasada el precio del café subió cerca de 20 por ciento, a 74 centavos de dólar la libra. La principal causa son los temores de una sequía en Brasil, que reduciría la oferta del grano. Aún está por verse si la subida se sostiene o es sólo temporal. Pero aun si se mantiene sigue siendo insuficiente para aliviar la situación de los cafeteros. Hace unos años un precio de un dólar se consideraba desastroso. Hoy en día ese precio, superior en 30 por ciento a los 74 centavos que se registraron la semana pasada, se vería como una bonanza.