José Pékerman ha llevado a Colombia a alturas a las que nunca antes había llegado, ese mérito nadie se lo cuestiona. La llegada del argentino oxigenó el ambiente futbolístico y llevó a la Selección a coronar el mejor Mundial de su historia, de lejos. Pero más de dos años después, el destino no le sonríe, al equipo se le refundió el juego, se le embolataron los goles y acaba el año por fuera de Rusia 2018.Puede leer: Colombia cae goleada en Argentina y complica su caminoDel cielo al infiernoEn estas horas bajas es bueno recordar los logros de ‘don José’, el argentino humilde que conquistó a los colombianos. En un país al que no le faltan entrenadores con trayectorias admirables, la Federación Colombiana de Fútbol acertó antes de las eliminatorias a Brasil 2014 cuando se decidió a traer a Pékerman, quien contaba con la experiencia de haber dirigido a la albiceleste en Alemania 2006. A Colombia le costó 16 largos años regresar a un Mundial, pero lo hizo con lujo de detalles. Terminó segunda en esa eliminatoria, detrás de Argentina, y con la valla menos vencida. Por eso llegó a la máxima cita como cabeza de grupo y no desentonó. Ni siquiera la dolorosa baja por lesión de Falcao García la descarriló. En Brasil, trituró sus propias marcas. Sumó cuatro victorias, más que en todos los mundiales que había disputado. Superó su mejor actuación, los octavos de final de Italia 90. Y James Rodríguez fue el máximo anotador del torneo con seis goles. El equipo de ‘don José’ encandiló al mundo con su fútbol y sus coreográficas celebraciones. Colombia parecía haber alcanzado por fin un lugar entre la élite. Tras el Mundial, el clamor innegable era que siguiera el director de la orquesta para que la música siguiera sonando.Le puede interesar: Así van las eliminatorias a Rusia 2018 Pero eso días parecen lejanos, muy lejanos, y hoy el equipo luce al borde del naufragio. En el camino, una muy deslucida Copa América de Chile (cuartos) y una rescatable Copa América Centenerio en Estados Unidos (semifinales). Lo más preocupante, sin embargo, es el balance de las eliminatorias, que es en últimas la competencia que realmente importa, así como el juego y sobretodo las inmensas dificultades del equipo para llegar al gol. Los persistentes problemas del equipo, que en más de una ocasión estuvieron camuflados por los resultados, quedaron desnudos en la goleada 3-0 ante Argentina. “Todo ciclo se desgasta naturalmente, y parece que a Colombia empieza a pasarle eso. En realidad desde hace algún tiempo”, dijo a Semana.com Ricardo Zúñiga, editor de deportes de The Associated Press para América Latina. “Más allá del partido ante Argentina, a Pékerman se le acaban las ideas, las demás selecciones lo tienen leído”. No se trata de ser desagradecidos con Pékerman, ni de negar sus pergaminos, pero el momento de la Selección es delicado, ha cedido puntos preciosos en Barranquilla, las cuentas están enredadas y el debate sobre su permanencia es legítimo. El momento oportuno Colombia acaba 2016 en el sexto lugar de la tabla, fuera de la zona de clasificación, aunque a apenas dos puntos del tercero. Todo está por definirse. Pero para estar tranquila y depender de sí misma, la Selección necesita ganar cuatro partidos de los seis que le quedan. Un rendimiento más que exigente. El próximo año recibe a Bolivia, Brasil y Paraguay en Barranquilla, y visita a Ecuador, Venezuela y Perú.De entrada, es saludable recordar que Colombia no ha clasificado al Mundial cuando ha cambiado de técnico en el camino. Pero esa no es una regla inquebrantable, basta con mirar lo ocurrido con Brasil y Argentina, que cambiaron de entrenador tras la Copa América.Desde que Tite asumió la dirección de la verdeamarela, en reemplazo de Dunga, el equipo acumula seis victorias seguidas y ya está prácticamente clasificado. Pasó de estar en el sexto puesto a líder indiscutido.Lo de Argentina, en cambio, carece de lustre. El equipo de Edgardo Bauza marcha a los trompicones con un fútbol desabrido, pero ante Colombia enderezó el camino y mal que bien cierra el año en el quinto puesto que da lugar en el repechaje.En cualquier caso, si se contempla relevar a Pékerman, este es el momento oportuno, pues el exigente calendario de las eliminatorias hace una pausa hasta marzo. Si se abre esa puerta, el nuevo técnico tendría tiempo para preparar la etapa culminante de la carrera a Rusia 2018. El candidato natural Como ocurrió cuando se buscó a Pékerman, un candidato con experiencia dirigiendo eliminatorias, y mundiales, debería ser la prioridad. De esos no hay tantos, pero a diferencia de ese entonces, hoy hay un candidato natural.Reinaldo Rueda vive un momento dulce con Atlético Nacional, al que coronó campeón de la Copa Libertadores, tiene vivo en la Suramericana y a punta de disputar el Mundial de Clubes. Pero más allá de esos resultados que lo mantienen vigente, Rueda, con dos mundiales encima, tiene una experiencia en selecciones difícil de igualar.Ya dirigió a Colombia en eliminatoria con un buen balance. Ante el descalabro de Francisco Maturana en las primeras fechas, tomó al equipo con un solo punto después de cuatro partidos rumbo a Alemania 2006, y aunque no logró la hazaña de clasificarlo, lo mantuvo vivo hasta la última jornada. Después clasificó a Honduras a Sudafrica 2010, y a Ecuador a Brasil 2014.“Lo de Rueda con Nacional es meritorio para darle otra oportunidad con la Selección”, apunta Zúñiga. Si se decide jubilar con honores a ‘don José’, hay al menos un candidato de garantías, dentro de las pocas garantías que ofrece el fútbol de más alto nivel, como demuestra el actual predicamento del timonel argentino.