En el mundo hay muchos millonarios, pero solo uno como Elon Musk. Lo demostró con el histórico lanzamiento del cohete Falcon 9, que se convirtió en la primera nave privada tripulada en llegar a la Estación Espacial Internacional después de 11 años. En efecto, desde 2011, cuando el presidente Barack Obama desmanteló el programa de transbordadores de la Nasa, Estados Unidos no enviaba astronautas al espacio desde su territorio. Además, su avanzada tecnología permite reutilizar los cohetes, lo cual disminuye el costo de cada misión. Con esta alianza, la Nasa ahorró 93,3 por ciento de sus costos.

El hecho también demostró que el magnate, famoso por sus excentricidades y polémicas, no es solo un charlatán, sino un científico que cumple sus planes. Estos se cifran en frenar el calentamiento global con sus vehículos eléctricos marca Tesla, crear nuevas fuentes de energía renovable y abrir el camino para colonizar Marte con SpaceX. Aún está lejos de esa meta, pero su prototipo demostró que en el futuro los viajes turísticos también son posibles.

Foto: Musk renunció a un doctorado en Física para ir a vivir a Sillicon Valley y apostarles a sus sueños de emprender. En pocos años sus ideas informáticas dieron frutos.   El mundo conoce a Musk por su faceta de científico loco, pero también por sus actos controversiales. En 2018, por ejemplo, apareció fumando marihuana en un programa del cómico Joe Rogan. El video generó tanto revuelo que la Nasa se vio obligada a investigar a sus empleados y a prohibir al magnate fumar en público. El mismo año tuvo que dimitir del cargo de presidente de Tesla por asegurar en Twitter que las acciones de la compañía saldrían a la bolsa por 420 dólares cada una (23 por ciento más del precio que tenían). Eso nunca sucedió y provocó que Tesla se desplomara en Wall Street 13,9 por ciento. La Comisión de Bolsa y Valores del país lo acusó de fraude y el chiste le costó una multa de 20 millones de dólares.

Por eso y más, muchos consideran a Musk, de 48 años, un farsante. Pero lo cierto es que en dos décadas ha hecho milagros. Concibió SpaceX, Tesla, Hyperloop, Zip2 y PayPal y tiene una fortuna de 39.500 millones de dólares, que lo ubica entre las 20 personas más ricas del mundo. Pero Musk no nació en una cuna de oro. De hecho, vivió una infancia difícil y solitaria en Sudáfrica, su país de origen. Ha dicho que sufrió acoso escolar de niño y eso lo llevó a convertirse en un retraído que pasaba su tiempo leyendo cómics.

Foto: Desde su primer divorcio, en 2008, Elonk Musk ha salido con varias celebridades de Hollywood. En la lista están Amber Heard, exesposa de Johnny Depp (izquierda), y la cantante canadiense Grimes, su actual pareja. En ese encierro, Musk aprendió a programar y a los 12 años vendió el código fuente de su primer videojuego. Años después emigró a Estados Unidos, se graduó de físico y ganó su primera fortuna con Zip2, una empresa de software que luego vendió por 307 millones de dólares cuando tenía 27 años. Ese dinero le sirvió para crear PayPal, SpaceX, Tesla y SolarCity, las empresas que le permitieron entrar al club de los multimillonarios. Su tormentosa vida familiar también influyó en su rumbo. En una entrevista que concedió a la revista Rolling Stone en 2017, el magnate describió a su padre, Errol, como un ser humano terrible. Se sabe que mató a tres personas a disparos en defensa propia y que Maye, la madre de Elon, huyó a Durban en 1979 para escapar de sus maltratos. “No tienen idea de lo malo que es. Ha cometido casi todos los delitos que puedan pensar”, dijo. Pese a que Errol hizo mucho dinero como ingeniero, Musk lo abandonó a los 17 años para irse con su madre.

Maye tampoco es una mujer convencional. En Canadá se ganó la vida como modelo y nutricionista. Ocupó portadas de importantes revistas y aún hoy, con 72 años, mantiene un amplio reconocimiento. En su reciente libro, A woman makes a plan, Maye describe que Elon y sus otros dos hijos tuvieron que conseguir becas, pedir préstamos y trabajar muy duro para ir a la universidad.

Foto: Elon junto a su madre, Maye, y sus hermanos. Kimbal es empresario y Tosca, cineasta y productora. Musk ha sido adicto al trabajo desde siempre. Como estudiante ganaba dinero extra vendiendo repuestos informáticos y computadores a sus compañeros, e incluso convirtió una de sus casas alquiladas en un bar clandestino. Aún hoy, con plata de sobra, trabaja 80 horas semanales y en 2015 dijo que solo se había tomado dos semanas libres desde que fundó SpaceX.

A su faceta de genio se suma la de celebridad excéntrica. Y él mismo se ha encargado de construirla. Tras divorciarse en 2008 de su primera esposa, Justine Wilson, comenzó a llevar una loca vida nocturna. Se mudó de San Francisco a Los Ángeles y desde entonces asiste a las fiestas más exclusivas de Hollywood. En 2010 apareció en Iron Man 2 y en 2015 aceptó interpretarse a sí mismo en The Big Bang Theory y Los Simpson. Además, Musk tiene seis hijos, ha pasado por tres divorcios y ha salido con mujeres hermosas y famosas. En la lista están Talulah Riley, Amber Heard, Cameron Díaz y su actual novia, la cantante Grimes, quien hace un mes dio a luz a su sexto hijo, a quien bautizaron con el curioso nombre de ‘X Æ A-12’.

Sus hijos incluso han inspirado algunos de sus proyectos descabellados. En 2015, frustrado por la mala educación que recibían, fundó su propia escuela, Ad Astra (“Hacia las estrellas”), una institución aún rodeada de misterio. Solo se sabe que hay 40 estudiantes, no hay calificaciones y la dirige un experto en educación de niños genio.

Foto: Su faceta de padre era poco conocida hasta que Grimes dio a luz a su sexto hijo. Musk tuvo seis con su primera mujer: un par de gemelos, unos trillizos y uno que falleció a los diez meses. Los conocen como “el clan Musk”. Ha construido su faceta más pública, sin embargo, en Twitter. Allí deja comentarios que van desde “mi novia Grimes está cabreada conmigo”, hasta “Free America now”, en oposición a la cuarentena. Así, no es raro que se haya convertido en una estrella de la red social, con más de 35 millones de seguidores. Esa personalidad excéntrica le ha valido fanáticos y detractores por igual, pero con su última hazaña puso al mundo a soñar de nuevo. Solo el tiempo dirá si logrará cumplir sus otras metas.