La enfermedad, que se cree afecta a una de cada 100 personas en todos los países del mundo, provoca que la piel -y en ocasiones el cabello- pierdan su pigmentación y se vuelvan blancas. El vitíligo no es una infección ni puede contagiarse. Pero es un trastorno que causa enorme preocupación y angustia para quien lo sufre. También puede llegar a plantear problemas de identidad cultural cuando un individuo de piel oscura enfrenta la posibilidad de un futuro con piel blanca. ¿Qué es el vitíligo? A diferencia de lo que se piensa, cualquier persona, hombre o mujer, cualquiera que sea su color de piel o su origen puede desarrollar vitíligo. La enfermedad, que es crónica, provoca el desarrollo de parches blancos o pálidos en la piel en los cuales se pierde la melanina. La melanina es una la sustancia encargada de la pigmentación de la piel, la cual es producida por células especializadas llamadas melanocitos. Además de dar color a la piel, los melanocitos la protegen de los rayos solares. Pero cuando los melanocitos se dañan o destruyen, se pierde el pigmento y se desarrolla el vitíligo. La enfermedad puede ocurrir en cualquier zona de la piel, pero por lo general surge en las partes que están expuestas al sol, como la cara, el cuello y las manos. Puede ser más notable en las personas de piel oscura o bronceada y varía de una persona a otra. Por ejemplo, en algunos se presenta como pequeños partes blancos que nunca llegan a extenderse, pero en otras personas el vitíligo puede desarrollarse en zonas extendidas de la piel o incluso cubrir todo el cuerpo. ¿A quién afecta? El vitíligo por lo general comienza a aparecer a los 20 años de edad, aunque puede desarrollarse a cualquier edad. Y afecta a hombres y mujeres de cualquier origen étnico. Hasta ahora no se ha logrado conocer cuál es la causa del vitíligo, pero no es infección y no puede contagiarse de una persona a otra. Como se desconoce qué lo provoca, es imposible predecir, una vez que aparece una primera mancha de vitíligo, qué cantidad de la piel resultará afectada. Y las manchas blancas son a menudo permanentes. ¿Cuáles son los síntomas? El vitíligo no provoca síntomas físicos, además de que la mancha puede quemarse con el sol si no se le protege. Pero puede causar una enorme angustia psicológica para la persona afectada, especialmente si los parches blancos aparecen en la cara, cuello, manos o genitales. "El vitíligo es una enfermedad sumamente visible que puede afectar mucho psicológica y emocionalmente" le dijo a la BBC Nina Goad, de la Asociación Británica de Dermatólogos. Según la experta, aunque el vitíligo puede notarse más en las pieles oscuras, el grado de angustia psicológica que provoca no necesariamente se vincula al color de la piel o a qué tan propagada está la enfermedad. Sin embargo, agrega, cuando el trastorno se propaga en gran parte del cuerpo, las personas de piel oscura de ciertos grupos étnicos podrían sentirse particularmente estigmatizadas debido a un temor por la pérdida de su identidad cultural. Es imposible predecir cómo se desarrollará la enfermedad. Algunas personas no notan cambios durante años en las manchas de la piel, pero en otros casos el trastorno puede propagarse rápidamente. También en ocasiones las manchas blancas pueden volver a adquirir su pigmento, particularmente en los niños, aunque no suele ocurrir que la enfermedad se cure por sí misma sin tratamiento. Tratamientos Las manchas blancas del vitíligo suelen ser permanentes. Pero existen tratamientos para mejorar la apariencia de la piel. En general los especialistas suelen recetar una combinación de tratamientos, como la fototerapia (terapia de luz ultravioleta) con fármacos, por lo general corticosteroides aplicados en la piel. Pero los corticosteroides sólo resultan efectivos en menos del 25% de los pacientes y la luz ultravioleta puede provocar una repigmentación irregular en la piel y, a largo plazo, puede aumentar el riesgo de cáncer de piel. Un estudio publicado en Journal of Dermatology (Revista de Dermatología) reveló que la piperina, el compuesto responsable del sabor picante de la pimienta negra, podría ofrecer un nuevo tratamiento para el vitíligo. En un estudio con ratones, los científicos del King's College de Londres descubrieron que el compuesto logró en unas semanas estimular la pigmentación de la piel aumentando la producción de melanocitos. Sin embargo, cualquier cosa que provoque un aumento en los melanocitos también conduce a un mayor riesgo de melanoma, la forma más letal de cáncer de piel. Por lo tanto todavía no ha logrado demostrarse si la peperina puede ser usada en seres humanos para tratar el vitíligo sin este peligroso efecto secundario. "Si el asunto de la seguridad de la peperina logra comprobarse, será una noticia muy emocionante" afirmó el doctor Roy Palmer, especialista en dermatología y asesor de la organización The Vitiligo Society. "Pero toma mucho tiempo para que un tratamiento pase del laboratorio a la clínica". "Así que si la peperina resulta ser una terapia útil, será un proceso que todavía tomará muchos años", agregó el experto.