"Tenaz. Creo que se marcan en su ideología, no sé si sea ilegal, pero no es ético", dice categoricamente un abogado de la Secretaría de Educación de Bogotá al preguntarle qué opina sobre el anuncio de la Universidad Sergio Arboleda de otorgar un descuento del 20 por ciento en la matrícula de posgrados a miembros del Partido Conservador, algo hasta el momento inédito en las instituciones de educación superior.

El columnista Ramiro Bejarano fue el primero en cuestionar abiertamente la estrategia de la universidad, al considerar que es publicidad para que las filas de este partido se incrementen: "La feria de rebajas no busca incrementar a los estudiosos, sino multiplicar a los adherentes del partido que, coincidencialmente, es el del Gobierno", escribió en ‘El Espectador‘. Según dio a conocer la universidad, quienes acrediten llevar dos años en el partido y tener una participación activa podrán acceder al descuento. No obstante, críticas como la de uno de los abogados de la Secretaría de Educación han llovido sobre la institución.  "Pues en términos del derecho a la educación y la igualdad que esta implica, la universidad no puede darle matiz político a algo que debe tener más tecnicismo", explicó a SEMANA una abogada del Ministerio de Educación. Por su parte, el experto en educación Julio Jiménez, con más de 20 años en el sector, consideró que si bien las universidades tienen una autonomía que les da la Ley 30, que les permite manejar sus costos y presupuestos como lo apruebe el consejo directivo, se debe revisar si el descuento es subsidiado por el partido político o la universidad. "Hablando de descuentos, estos son libres. El problema es que otro estudiante de otro partido les ponga una tutela", dijo.

Sobre la situación, el vicerrector académico de la Sergio Arboleda, José María del Castillo, precisó que la universidad asume el descuento de este convenio, tal y como lo hace con los más de 80 convenios que tiene en diferentes tipos de empresas, como cajas de compensación familiar, bancos, grupos económicos, empresas de tecnología, organizaciones no gubernamentales, colegios y otros más. "El acuerdo con el Partido Conservador es uno más de estos convenios. Además, la academia tiene la responsabilidad social de contribuir en la formación integral de los ciudadanos. Ni los partidos políticos ni los movimientos sociales son una excepción; al contrario, es allí donde hay que hacer mayores esfuerzos, si es que queremos forjar una mejor sociedad", explicó el directivo. Para el exsecretario de Educación de Bogotá, Óscar Sánchez, no está mal que las universidades privadas tengan una posición política siempre y cuando la hagan explícita. Sin embargo, consideró que no está bien que de alguna manera todos los estudiantes que pagan su posgrado completo estén financiando a los miembros del Partido Conservador.  "Se debe analizar qué niveles de discriminación puede haber en el servicio que presta esta entidad sin ánimo de lucro. Me parece muy bien que las universidades aporten en educación política, que se ofrezca formación y se alíen con universidades, pero para enseñar democracia, lucha contra el sectarismo. pero acá piden solo un carné de un partido para dar un descuento", agregó Sánchez.

Del Castillo recordó que la Sergio Arboleda, dada la pandemia, ha otorgado a todos sus estudiantes de pregrado un 10 por ciento de descuento y a los nuevos estudiantes de posgrado el 20 por ciento.

En su columna, Bejarano plantea que si bien históricamente las universidades privadas han nacido vinculadas a manifestaciones partidistas y que muchos dirigentes políticos han formado parte de su fundación y sus juntas directivas, "nunca en la historia se había visto semejante publicidad tan contraria a la educación misma, como la que han organizado el partido de Caro y la Sergio Arboleda", escribió. El vicerrector Del Castillo señaló que el matiz político de esta decisión lo dan quienes critican el acuerdo, ya que desconocen el panorama general. "Nuestra universidad destina el 10 por ciento de sus ingresos a becas y descuentos —agregó—. En nuestra institución son beneficiados estudiantes que forman parte de una gran diversidad de comunidades y organizaciones. Desde la Fundación Cirec hasta un grupo empresarial como GEA. Debemos recalcar que la Universidad Sergio Arboleda está convencida de la universalidad del conocimiento y promueve el pensamiento deliberante, constructivo y ético".