Hernán Giraldo fue en 1990 portada de la revista Newsweek, que lo bautizó el "sucesor" de Pablo Escobar. Más tarde, en Colombia, en su abultado expediente judicial era llamado "Patrón de la Sierra" no sólo por ser el gran capo de la costa, sino porque como comandante del bloque Tayrona de las Autodefensas, se apoderó del manejo de una región que aún padece las consecuencias de sus crímenes. La Fiscalía de Justicia y Paz lo acusa de más de 50 hechos de violencia sexual contra niñas, todas menores de 15 años, y la paternidad de 24 hijos producto de esas relaciones, registrados y reconocidos por Giraldo. Aunque el excomandante ha venido reconociendo estos hechos a través de audiencias que lo han contactado por internet, este no es todo su prontuario delictivo y las víctimas siguen apareciendo. Es además el responsable de masacres y desapariciones.Puede leer: "No le tengo miedo a Castaño"Ante una Corte Federal de Washington, Giraldo acaba de ser sentenciado a 16 años y medio de prisión, una sentencia mínima frente a los crímenes que tienen las autoridades colombianas documentados en su contra. Sin embargo, Giraldo terminará pagando el doble que los varios jefes paramilitares que se acogieron al proceso de Justicia y Paz y fueron beneficiados con la pena máxima alternativa de ocho años en el país.Él fue uno de los 14 jefes paramilitares que en una sorpresiva decisión del gobierno de Álvaro Uribe Vélez fueron enviados a Estados Unidos. Sin embargo, la extradición ya no es lo que fue hace unos años, cuando los capos del narcotráfico preferían una tumba en Colombia que una cárcel en Estados Unidos. Reportajes como el recientemente publicado por el New York Times, cuestionan los beneficios que los grandes capos de la droga vienen recibiendo en Estados Unidos. Además, critican el privilegio judicial que está teniendo la lucha contra la drogas frente a la oportunidad desperdiciada de resolver los "crímenes contra la humanidad" que habían cometido los desmovilizados en Colombia.Le recomendamos: Hernán Giraldo señala a ‘Jorge 40’ de varios crímenes cometidos en la Sierra Nevada de Santa MartaSalvatore Mancuso, por ejemplo, uno de los hombres más poderosos de las Autodefensas, está sentenciado a 15 años de prisión; Carlos Mario Jiménez Naranjo, alias ‘Macaco’, fue sentenciado a 33 años; Diego Fernando Murillo Bejarano, "don Berna", a 31 años de cárcel; Ramiro ‘Cuco Vanoy‘, a 24 años, y Francisco Javier Zuluaga Lindo ‘Gordolindo‘, a 21 años de prisión.Además de la violación de niñas de bajos recursos, que eran a veces ofrecidas por su propia familia al capo a cambio de dinero para estudio, Hernán Giraldo tiene pendientes en Colombia por el reclutamiento de menores. Se calcula que alrededor de 150 menores ingresaron a sus filas, varios de ellos de su propia familia. La Fiscalía tiene documentado que su cuerpo de seguridad estaba integrado por cuatro hijos y seis sobrinos, que ingresaron a la organización desde pequeños.Uno de ellos, Nodier Giraldo, fue extraditado por narcotráfico y recapturado a su llegada a Colombia. Hernán Giraldo Ochoa, alias Rambito, fue capturado como jefe de la banda los Nevados, acusado de terrorismo, homicidio y narcotráfico. Y Édgar Martín Ochoa, alias “Morrocoyo”, que era uno de los sicarios de Santa Marta a quien le atribuyen 120 asesinatos.Le recomendamos: "Todos somos culpables del paramilitarismo": Corte Suprema