Además de un innegable talento y de unas raíces indígenas y artesanales únicas, nos hemos convencido de que lo que marcará la diferencia es lo nuestro.A nivel creativo, Colombia pasa por un muy buen momento. "Una nueva generación de talentos está sacando cosas interesantes, creando accesorios y ropa que se ha conseguido internacionalizar y eso es clave para que la moda no se mantenga solo como algo local".Así resume Esteban Cortázar el presente de la industria de la moda nacional. Lo hizo por teléfono, mientras terminaba de ultimar detalles de su más reciente y ambicioso proyecto: convertir una de las vitrinas de la exclusiva tienda Colette, en París, en una muestra de lo más típico colombiano, incluyendo su más reciente colección inspirada en nuestra cultura popular."En el país hay un gran talento para desarrollar muchos tipos de productos y nuestra esencia artesanal siempre va a ser uno de los fuertes porque es algo muy original, único y hoy, son varios los diseñadores que utilizan este tipo de elementos autóctonos". Sin embargo, advierte, la clave, está en el balance que se logra entre lo moderno y lo tradicional.Le preocupa que existan varias ferias de moda, "porque visto desde el exterior esto crea un poco de confusión, da la impresión de desorganización en el interior de la industria nacional en vez de que se resalte lo que tiene el país en este campo a través de un gran evento que muestre la creatividad y calidad que nos caracteriza".En las vitrinas francesasCortázar lleva diez años viviendo en la capital francesa y cuando se enteró de que Colombia sería el primer país hispano con el que Francia celebraría un año de eventos para que en cada territorio se disfrutara de las muestras más representativas del otro, supo que sería un momento histórico y que quería formar parte de él.La idea inicial, en la que lleva trabajando dos años, era exhibir en una de las tiendas de París una selección de productos típicos colombianos, desde dulces hasta artesanías, música, libros, accesorios y ropa. Convencido de que recibiría una respuesta negativa le propuso el proyecto a Colette (la primera y más famosa concept store del mundo). Y les encantó.Del 10 al 22 de julio en la vitrina principal se recreó una tienda típica de los pueblos colombianos que tuvo desde Nucita, Bon bon bum, productos Postobón y marca Éxito, hasta margarina La Fina, entre muchos otros. Además de un menú tradicional preparado por un chef de nuestra tierra. "Mi intención era mostrar el país de una manera alegre, sencilla y divertida".Justamente eso es lo que buscó reflejar con la colección para hombres y mujeres que hizo pensando en esta ocasión. "Quería que fuera diferente y me inspiré en elementos de nuestra cultura popular, en expresiones como ‘juemíchica’ o símbolos como el Divino Niño, en las escenas de los niños cuando salen de los colegios para jugar en la calle. Incluí vestidos de baño, camisetas, buzos de SevenSeven con palabras como sancocho".Otra novedad es la participación de J Balvin, quien curó la selección de música y juntos fabricaron una patineta y un saco. "Para mí es lo más emocionante que ha salido de Colombia en cuanto a música y es lo que la juventud está escuchando. Tiene talento, estilo y es un gran ser humano. Perfecta combinación".Cortázar no quería involucrar a muchas personas ni que hubiera demasiados productos. Trabajó con unas 30 marcas entre las que se encuentran Paula Mendoza, Nancy González, Onda de Mar y Artesanías de Colombia. "Pero lo cierto es que ese proyecto no hubiera sido posible sin el apoyo de Marca País y Procolombia, por medio de los cuales hice ese sueño realidad y comencé a pensar en la posibilidad de que viaje por el mundo y así dejar un pedacito de nuestra esencia por todas partes".