Aunque no asistió a la Asamblea General de las Naciones Unidas, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ha estado muy presente en las discusiones que se han dado en torno a ella. La tensión entre Colombia, Estados Unidos y Venezuela, que venía aumentando desde hace varias semanas, llegó a su máximo nivel este martes, en medio de la aprobación de un nuevo paquete de sanciones contra el círculo cercano del presidente Maduro, un despliegue militar por parte de las Fuerzas Armadas venezolanas y las duras declaraciones de Trump y su vicepresidente Mike Pence contra el gobierno del vecino país. En contexto: Jugando con candela Mientras que Trump aseguró a un grupo de periodistas en la sede de la ONU que el de Maduro "es un régimen que francamente podría ser derrocado muy rápidamente por los militares si deciden hacer eso", su vicepresidente reaccionó con dureza a la exhibición de fuerza que justamente hoy decidieron hacer las fuerzas armadas venezolanas en la frontera. “Recibimos reportes de que el régimen de Maduro ha movilizado tropas a la frontera con Colombia, un evidente esfuerzo de intimidación. Déjenme ser claro: Estados Unidos siempre apoyará a sus aliados. El régimen de Maduro haría bien en no probar la decisión del Presidente de Estados Unidos o del pueblo americano.

La situación de Venezuela ha sido uno de los principales temas de discusión en las reuniones que ha sostenido el presidente Duque en sus encuentros con Donald Trump y con otros funcionarios del gobierno de Estados Unidos. También puede leer: Venezuela hace alarde de sus tropas en la frontera Duque ha sido tajante en señalar que Colombia no apoyará una intervención militar en Venezuela, pero sí ha llamado a la comunidad internacional a unirse en la aplicación de sanciones que asfixien al gobierno de Venezuela y lleven al fin del gobierno de Maduro. “El mundo necesita que haya un verdadero y efectivo cerco diplomático para que pueda terminar esta dictadura y retornen las libertades y la democracia a Venezuela”, manifestó Duque. Mientras esto ocurría en la ONU, el gobierno de Estados Unidos anunció nuevas sanciones que afectan a la esposa de Maduro, Cilia Flórez, y al líder chavista Diosdado Cabello, las cuales provocaron una reacción airada del mandatario venezolano, que las calificó como un acto de cobardía. “No se metan con Cilia. No se metan con la familia. ¡No sean cobardes! Su único delito: ser mi esposa. Como no pueden con Maduro, van contra Cilia. Y tampoco van a poder contra Cilia, porque Cilia es una mujer aguerrida”, afirmó. Le sugerimos: Estados Unidos sanciona a Cilia Flores, la esposa de Maduro Maduro también retó a Duque a un cara a cara y lo criticó por, según él, pedir plata para los migrantes venezolanos en vez de buscar plata para los colombianos. "Si quiere un debate sobre los temas de Colombia y Venezuela, vamos a hacerlo y lo transmitimos en cadena, en Venezuela y Colombia para que lo vea todo el mundo", dijo. Sus palabras estuvieron acompañadas con una exhibición de fuerza de sus tropas, que si bien fue presentada como una operación para luchar contra el narcotráfico en la frontera, tenía una clara intención de intimidación. Y más tarde, el canciller venezolano, Jorge Arreaza, quien asistió a la Asamblea de la ONU en representación de Maduro, le metió más leña al fuego al comparan a su país con Vietnam, país que está en la memoria de los estadounidenses como una de las mayores derrotas militares de ese país. "Ojo, que nuestra Fuerza Armada Nacional Bolivariana, que nuestro pueblo, nuestras milicias sabrían resistir, sabrían cómo defenderse. El ejemplo de Vietnam tal vez se quedaría corto ante lo que es capaz el pueblo de Venezuela cuando se decide, como ha hecho desde hace 200 años, a ser libre", manifestó. Aunque la presión internacional puede ser útil para debilitar aún más el régimen de Maduro, esta escalada verbal se ha convertido en un juego peligroso en el que Colombia tiene mucho más que perder que Estados Unidos.