Andrés Fernando Sepúlveda Ardila había optado por guardar silencio desde que el país lo conoció por un escándalo sin precedentes. Se le capturó bajo la gravísima acusación de espiar a distintas personalidades en plena campaña electoral. No era un asunto marginal. El ‘hacker’ trabajaba en ese momento para el aspirante Óscar Iván Zuluaga quien tenía opciones reales de convertirse en Jefe del Estado. De hecho, hay un video en el que dirigente uribista conversa con este experto en sistemas, en su oficina en el norte de Bogotá, en la carrera 17 con calle 93.El pasado 7 de mayo, el país lo volvió a ver: Sepúlveda llegó a las siete de la mañana a la sala 411 E de Paloquemao, el complejo judicial donde formalmente se le leerían los cargos en su contra. Aquel día hubo una avanzada de seguridad inmensa para protegerlo y el CTI ordenó desalojar la totalidad del cuarto piso, algo que solo ocurre excepcionalmente. “Es una cuestión de seguridad nacional”, explicaron los agentes.Después fue trasladado a la cárcel de La Picota. Se volvió a saber de él cuando fue trasladado al búnker de la Fiscalía en medio de las versiones de que era la manera de salvarlo ante un inminente atentado. Y ahora, otra vez, vuelve a sacudir la agenda informativa porque decidió romper su silencio en una entrevista explosiva con SEMANA. Sus declaraciones estarán este domingo en nuestra edición impresa y en Semana.com.