El Índice de Desarrollo Humano (IDH) 2020, realizado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), planteó este año incluir nuevas métricas en el reporte, con las que se plasmaría que los países más ricos del mundo tienen un impacto negativo sobre el medioambiente. Entre la nueva metodología de medición “se encuentra una nueva generación de cuadros de mando que incluye (...) métricas que ajustan el componente de ingresos del IDH para tener en cuenta los costos sociales del carbono o la riqueza natural. En conjunto, no pretenden hacer juicios normativos sobre los países. Por el contrario, al igual que con todos los demás sistemas de medición del desarrollo humano, ayudan a los países a comprender ampliamente sus propios progresos a lo largo del tiempo, a aprender de las experiencias de otros países y a elevar sus ambiciones en materia de promoción del desarrollo humano, teniendo en cuenta al tiempo la interacción de las personas con el planeta”, asegura el estudio. Lea también: Merkel compromete 500 millones de euros más para proteger el medioambiente “El ajuste corresponde a la multiplicación del IDH por un factor de ajuste, creando el IDHP (Índice de Desarrollo Humano con las presiones planetarias ajustadas). Si un país no ejerce presión sobre el planeta, su IDHP y su HDI serían iguales, pero el PHDI cae por debajo del IDH a medida que la presión aumenta. El factor de ajuste se calcula como la media aritmética de los índices que miden las emisiones de dióxido de carbono per cápita, que habla de la reducción de las emisiones de dióxido de carbono, y la huella material per cápita, que se refiere al cierre de los ciclos materiales”, explica el informe. Con estos cálculos, Noruega, el país que ocupa el primer puesto en desarrollo a nivel mundial según el IDH, cae al puesto 15 por su impacto negativo en el planeta. Islandia pierde 26 puestos, mientras que Estados Unidos y Australia retroceden 45 y 72 escalones, respectivamente. El país desarrollado que más bajo cae debido a su afectación al medioambiente es Luxemburgo, con 131 puestos perdidos. Recomendado: China promueve centrales eléctricas de carbón en el extranjero “Como muestra este informe, ningún país del mundo ha logrado un desarrollo humano muy alto sin ejercer una gran presión sobre el planeta. Pero podríamos ser la primera generación en corregirlo”, explicó en una rueda de prensa Achim Steiner, administrador del PNUD. “Mientras que la covid-19 ha absorbido la atención del mundo, las crisis preexistentes continúan. La tensión en nuestro planeta refleja el pulso que enfrentan muchas de nuestras sociedades. Esto no es una mera coincidencia; de hecho, los desequilibrios planetarios (el peligroso cambio para las personas y todas las formas de vida) y los desequilibrios sociales se exacerban entre sí", precisa el documento. Al tiempo se destaca que, como quedó claro en el Informe sobre Desarrollo Humano de 2019, muchas desigualdades en el desarrollo humano han ido aumentando y siguen haciéndolo. "El cambio climático, entre otros cambios peligrosos a nivel planetario, solo las empeorará. La movilidad social ha disminuido y la inestabilidad social ha aumentado. Son preocupantes los signos ominosos de retroceso democrático y de aumento del autoritarismo. La acción colectiva sobre cualquier cosa, desde la covid-19 hasta el cambio climático, se hace más difícil en un contexto de fragmentación social”, explica el informe. Visite: Noviembre de 2020 fue el más cálido registrado en el mundo ANADOLU