SEMANA: Esta semana el Gobierno se reunirá con los partidos de la coalición de gobierno y con los que están en la independencia (Liberal y Cambio Radical) para mejorar la gobernabilidad. ¿Qué espera de esas reuniones? Jaime Amín: En la primera legislatura, el resultado para los proyectos de ley que impulsó el Gobierno fue bueno pero no óptimo. Ahora plantea metas ambiciosas. Con el nuevo Estatuto de la Oposición queremos fortalecer la relación con aquellos que son de Gobierno (Centro Democrático, Mira, Colombia Justa Libres y Conservadores). También buscamos que los partidos que están en la independencia (Cambio Radical y Partido Liberal) apoyen una coalición fuerte para la segunda legislatura. SEMANA: ¿Cuál es el gancho que ofrecerá el Gobierno para lograr esos apoyos? J.A.: No puede ser otro diferente al Plan de Nacional de Desarrollo. Este plantea con un monto récord de 1.100 billones de pesos, inversiones plurianuales superiores a 520 billones para superar la pobreza, generar 1,6 millones de empleos, construir 520.000 unidades de vivienda, plantear una oferta educativa ambiciosa de más de 2 millones de cupos adicionales y 840.000 en preescolar. Así mismo, mejorar la oferta en emprendimiento para reducir la informalidad al 50 por ciento. Esa es la política planteada por Duque y la discusión de los temas públicos no puede desviarse de ese plan. Ese es el gancho. Le puede interesar: El Congreso, a extras para discutir el Plan de Desarrollo SEMANA: En sus primeros  meses, el Gobierno tuvo problemas en el Congreso. ¿Qué tanto esas dificultades se deben a que el presidente ha asociado gobernabilidad a mermelada? J.A.: De aquí para atrás también hubo problemas de gobernabilidad que se debieron a un cambio cultural en las relaciones entre Ejecutivo y Congreso. Creo que más allá de los discursos políticos, este Gobierno entró con lógicas diferentes, no apoyadas en transacciones burocráticas. Sin embargo, coincido en que en el discurso político la gobernabilidad no se debe asociar a la mermelada. Definidas esas reglas de juego, es el momento de precisar cómo se buscan consensos.  La relación ‘no-tóxica’ con el Legislativo, como la que pretende la administración Duque, debe encontrar su propio camino. Pero el timing y las circunstancias del momento, en el que se necesita de la unidad para enfrentar nuevas amenazas, genera buen ambiente para una relación armónica. SEMANA: ¿Qué ha cambiado desde el comienzo del gobierno hasta ahora, como para pensar que han mejorado las condiciones de gobernabilidad? J.A.: El gabinete que el presidente Duque conformó es técnico y altamente capacitado y después de seis meses muchos de sus miembros hicieron la curva de aprendizaje político. Ya hay un Gobierno mucho más metido en el día a día del Congreso, y por eso esperamos unos resultados superiores a los de los primeros meses. SEMANA: ¿Qué tipo de esquema de gobernabilidad se planteará en esas reuniones? J.A.: El presidente Duque denomina a su esquema de gobernabilidad “Pacto por Colombia, pacto por la equidad”. La idea es que ese pacto surja de la búsqueda de consensos, y para eso son las reuniones. SEMANA: ¿Se mantendrá la lógica de no representación partidista en el gabinete? J.A.: Para los altos cargos el Gobierno seguirá examinando los mejores perfiles de quienes pretendan entrar a lo público, sin detallar su ideología, de la posición política. Si hay coincidencias, bienvenidas sean, pero no será el eje transversal de la relación entre Gobierno y Congreso. Quienes defendemos la institucionalidad hemos entendido es que hay que fortalecer el eje dinámico entre los poderes públicos en Colombia y no debilitarlo como venía ocurriendo en los últimos años.   "Los temas clave de la agenda legislativa serán el Plan de Desarrollo, la reforma política, la reforma a la justicia y varias leyes anticorrupción." SEMANA: Los partidos que quiere acercar el Gobierno son Cambio Radical, La U y el Liberal. Sin embargo,  esos partidos se manifestaron la semana pasada a favor de respetar los protocolos con el ELN. ¿Ese desacuerdo puede afectar la posibilidad de ampliar la coalición? J.A.: El presidente Duque y el alto comisionado de la paz han sido enfáticos en declarar que la brutalidad del terrorismo con un acto planeado con más de seis meses de anticipación, justifica manejar el tema de la negociación del ELN como se ha hecho. La sentencia 379 del año 2016 de la Corte Constitucional, dice que ese protocolo solamente cobija al Gobierno que lo firmó y que era muy diferente a una ley que hubiese sido tramitada por el Congreso y que no obligara al Gobierno sino al Estado colombiano a cumplirlo. Vea también: Agenda mínima de Iván Duque en el Congreso SEMANA: A pesar de las críticas de los académicos, diplomáticos y políticos, y de posiciones de países como Cuba y Noruega, ¿en ese tema no se va a ceder? J.A.: Es un punto superado de la agenda del Gobierno y esperamos que los partidos apoyen esa decisión. SEMANA: En los partidos existe la sensación de que han querido colaborar en la construcción de la agenda temática del Gobierno, pero que el Ejecutivo les cierra las puertas… J.A.: Las reuniones que tendremos esta semana pretenden lo contrario. Insistir en la colaboración. Además de La U, Cambio Radical y los liberales, nos reuniremos con los conservadores, el Mira, Colombia Justa y el Centro Democrático. SEMANA: ¿La tragedia del ELN le permitió al Gobierno encontrar un tema bandera alrededor de la seguridad? J.A.: Nunca se ha descuidado un solo segundo, por parte del presidente Duque, la necesidad de establecer parámetros superiores que garanticen a todos los colombianos la seguridad y convivencia necesarias. Es evidente que ese tema se va a reforzar. Como dice el presidente: al terrorismo solo con la ley, pero con todo el peso de ella. SEMANA: Además de la seguridad, ¿cuáles son las prioridades del Gobierno en materia programática? J.A.: Dejando a un lado lo que significa por el peso normativo del Plan Nacional de Desarrollo, los temas centrales serán la reforma política, la reforma a la justicia que será presentada nuevamente en esta legislatura y las propuestas anticorrupción que están pendientes de trámite y que vienen de la mesa técnica antipartidista. SEMANA: Sobre la reforma política, no es claro que pueda recuperarse la obligatoriedad de la lista cerrada –esencia del proyecto—pues se hundió en la primera vuelta. J.A.: El Gobierno está mirando con atención diversas jurisprudencias que indican que el tema debe ponerse otra vez sobre la mesa de discusión en segunda vuelta. Una reforma política que no cualifique la democracia con la lista cerrada, es una reforma vacía. Eso no es lo que quiere el Gobierno. SEMANA ¿Se ha considerado algún remezón ministerial? J.A.: No, el presidente está satisfecho con la labor de los ministros. Por eso no se ha considerado ningún remezón ministerial. Lo que sí puedo decir, es que se están examinando con nivel de detalle los perfiles de quienes están ocupando cargos importantes dentro de la administración pública con incidencia territorial. La idea es mejorar esos perfiles. Pero eso se está haciendo con toda la prudencia y responsabilidad. SEMANA: La oposición dice que este Gobierno no reparte mermelada a nivel nacional, en lo visible, pero que a nivel regional sí busca mantener apoyos o cuotas con las cuales venían algunos congresistas… J.A.: No. El presidente Duque, quien trabaja no menos de 20 horas diarias, es muy riguroso en el análisis de las hojas de vida del nivel nacional y local. Cualquier ajuste que se haga a nivel regional tendrá el mismo criterio. A nivel local, la política de meritocracia es la misma que se aplica a nivel nacional. Puede ver: El Congreso le ‘meterá el diente’ a las revocatorias de alcaldes y gobernadores SEMANA: ¿Es optimista frente a lo que pueda suceder la otra semana con La U, los liberales y Cambio Radical? J.A.: Sin duda, en los últimos 30 días hemos establecido con el liderazgo del presidente y la ministra del Interior, diálogos individuales con muchísimos parlamentarios y los vemos con ganas de enfundarse en la camiseta de hacer una gran coalición por Colombia.