¿Cuántas hectáreas hay cultivadas en Colombia? Salvatore Mancuso: Están los datos que da el SIMCI de Naciones Unidas que es un sistema de monitoreo satelital sobre las regiones donde están cultivadas con cultivos de coca. Normalmente esas zonas son parques nacionales naturales y otras son zonas de amortiguamiento o muy cercanas a los parques nacionales naturales, pero en general todas son zonas de bosque húmedo tropical. Pretender hacer un monitoreo satelital completo de un área donde existe un bosque húmedo tropical es un imposible técnico por la nubosidad que existe en las regiones. Por eso es muy comprensible cuando el SIMCI le dice a uno que en Córdoba existen 1.200 ó 1.500 hectáreas que se pueden verificar por Internet. Eso no tiene ningún asidero con la realidad. En Córdoba existen entre 15.000 y 18.000 hectáreas de coca, de las cuales nosotros controlábamos la mitad y la guerrilla la mitad. Nosotros controlábamos en el departamento de Córdoba unas 7.000 u 8.000 hectáreas que producían 3.500 a 4.000 kilogramos de coca mensuales. ¿Por qué? Porque una hectárea de coca produce en promedio, medio kilogramo por hectárea mensuales Hay 4 raspas al año, cada tres meses se raspa. ¿Ese promedio aplica para los cultivos en el resto del país? SM: Es un promedio a nivel nacional. Haciendo un estudio de los cultivos que estaban tanto en Córdoba como en el Catatumbo, como una parte del Sur de Bolívar, se alcanzó a hacer ese estudio y nos arrojó ese dato estadístico. ¿Qué significa? Que los cálculos que tiene el gobierno colombiano en donde dice que en Colombia existen 80.000 a 90.000 hectáreas de coca son falsos. En Colombia existen aproximadamente 160.000 hectáreas de coca y seguirán existiendo toda la vida mientras los programas de erradicación se den en focos diseminados en diferentes regiones. Existen 160.000 hectáreas que producen mensualmente 80.000 kilogramos que equivalen a 1.000 toneladas al año, que valen US$7.000 millones. ¿De dónde sale la cifra? El campesino se la vende al que la transforma (en general mandos guerrilleros y paramilitares) para vendérsela a los narcotraficantes, a $2.500.000-$3.000.000 millones la base de coca, la transforma, paga $400.000 - $450.000 en un laboratorio que hace la transformación, y se la vende a los narcotraficantes a $4.500.000 de pesos (...) De cada kilo estarán sacando más o menos otro millón de pesos o quizás un poco más para el tema de corrupción. ¿En esos $4.500.000 ya está incluida la transformación? SM: Está incluido el precio de la transformación. El campesino se gana $1.000.000 de pesos y éste por transformarla se gana otro millón, porque le toca pagar a quien la transforma y por la transformación le quede como un millón de utilidad al que la transforma para venderla y un millón de pesos al campesino que se la vende a él. Éste se la vende a un narcotraficante, el narcotraficante la exporta. En promedio se gana 10 millones de pesos que equivalen a 5.000 dólares más el valor de la droga, es decir estamos hablando de 7.000 – 7.500 dólares, es decir alrededor de 14 a 14 millones y medio. ¿Esas cifras se pueden generalizar para todos lo narcotraficantes colombianos? SM: Significa que al torrente de la economía nacional ingresan anualmente alrededor de 7.000 millones de dólares. ¿Cuánto de eso repatrían? Entre el 80 por ciento y el 90 por ciento lo repatrían, de resto compran propiedades de lujo y “pendejadas” por fuera. Pero de resto ingresa al torrente de la economía nacional. ¿Ese es un comportamiento típico entre los diferentes narcos y las diferentes regiones? SM: Normalmente dejan muy poco en caleta. Siempre buscan a los gremios económicos que puedan inyectarla al torrente de la economía nacional. Por ejemplo en la bolsa de valores, en finca raíz, en inversiones en cultivos que representan empresarios probos, en el sentido en que tienen experiencia y reconocimiento, que nadie los va a investigar, porque si tenían diez mil hectáreas de caña sembrada y siembran cinco mil hectareas más, pues nadie los investiga porque esa es su tradición. SM: (...) lo que pasa es que el negocio del narcotráfico nunca ha sido completamente de la autodefensa ni de la guerrilla, es de los narcotraficantes.