Según el informe esa población ha aumentando en más de un 50% su poder adquisitivo y el 70% recibe dinero en efectivo de varias fuentes de ingreso, para que realicen sus propias compras. Esta plata la obtienen de sus padres en un 82% de los casos y de otros familiares en un 30%. Otras fuentes de ingreso son: ventas informales (15%) y trabajos escolares (11%). “Esto sugiere que hay hogares en los cuales los chicos reciben dinero de varias fuentes lo cual ha aumentado en más del 50% su poder adquisitivo en comparación con otros tiempos”, señaló Oscar Robayo, autor del estudio. Lo más comprado Según la investigación, los productos en los que más invierten su dinero son: golosinas (27%), ropa y el calzado (26%). Según explica Robayo, se debe a que en estas categorías ellos mismos son los decisores finales, en tanto que el gasto es menor en servicios y artículos que probablemente están siendo adquiridos por sus padres, aunque ellos sean fuertes influenciadores en la decisión de compra. Este es el caso de los alimentos y bebidas (21%), actividades de entretenimiento (22%) y los servicios de comunicación de telefonía celular (19%) e Internet (18%). Internet, otra vida El desplazamiento que ha tenido la televisión frente al internet es cada vez más evidente. El 70% de la muestra en el estudio afirmó que siempre que puede, prefiere navegar en la red en lugar de ver televisión. El impacto del internet es tan fuerte que el 65% de los menores entrevistados sostuvo que cuando entra a navegar no tiene claro por cuánto tiempo lo va a hacer. Esta influencia también afecta las dinámicas sociales, ya que el 50% de los participantes indicó que se contacta con sus amigos a través de internet que de manera personal. También que usualmente utilizan la mensajería “chat” de los teléfonos móviles, el Messenger y el Facebook para tener contacto con sus amistades. Los adolescentes, permanecen mucho tiempo escuchando música, descargando videos, canciones y software de diferentes clases, “chateando” con los amigos y visitando páginas con contenidos más sociales y de entretenimiento como Youtube, Twitter y Facebook. El consumismo y el materialismo cambió considerablemente su estilo de vida, al punto que repiten al día tres veces más la palabra “Facebook” que papás. El estudio denominado “Conciencia e Imagen de Marca de los niños y adolescentes bogotanos”, tuvo una muestra de más de 1.200 niños y jóvenes consultados con edades entre nueve y 17 años, de estratos bajo, medio y alto.