Encaminar el país hacia las necesidades de la cuarta revolución industrial es una de lo grandes tareas que tiene la Misión de Sabios, grupo que comisionó la Presidencia de la República el primero de febrero para que formulara distintas recomendaciones de política pública.  Para María del Pilar Noriega Escobar, doctora en Ingeniería de la Universidad de Wisconsin-Madison y coordinadora del foco de Tecnologías Convergentes e Industria 4.0 de la Misión, el país debe preparar el recurso humano y promover conexiones entre la industria y la academia para explotar mejor la oportunidad que presentan estas nuevas tecnologías. SEMANA Educación: ¿En qué consiste la convergencia tecnológica? María del Pilar Noriega: Es un proceso que integra varias disciplinas, como las diferentes ingenierías, química, física, biología, materiales, tecnologías digitales, y neurotecnologías, para crear nuevos conocimientos, capacidades y aplicaciones a gran escala con fines específicos. Las tecnologías convergentes se refieren a la integración de tecnologías fundamentales y emergentes que utilizan arquitecturas similares, tales como Nanotecnología, Biotecnología, Tecnologías de la Información y de la Comunicación (TICs) y Ciencias Cognitivas (conocidas como NBIC). Esta integración requiere plataformas amigables y esenciales para la actividad humana. En general estas tecnologías hacen referencia a la utilización masiva o multitudinaria. No se trata del desarrollo de cada una de las disciplinas per se, sino de su encuentro para crear nuevos ecosistemas, paradigmas y marcos de referencia. A fondo: ¿Qué es la cuarta revolución industrial y por qué va a cambiar a la educación? S.E.: ¿Qué están cambiando estos nuevos desarrollos tecnológicos? M.P.N.: Impulsada por una convergencia tecnológica sin precedentes en la historia de la humanidad, la cuarta revolución industrial está modificando dramáticamente nuestro estilo de vida, el trabajo y el relacionamiento de los seres humanos y de las empresas e instituciones. Parte de esta revolución está enmarcada por los progresos en manufactura avanzada, materiales inteligentes, sensórica, robótica, automatización, inteligencia artificial, realidad aumentada, internet de las cosas, computación en la nube, analítica masiva de inteligencia de datos, computación cuántica y muchos más. Es muy evidente el cambio en la rápida velocidad de creación, desarrollo tecnológico y adopción de estas tecnologías, que ya afecta a la gran mayoría de industrias y países. Por eso, me parece que Colombia está en un momento histórico. Estos avances -combinados con el desarrollo urgente del talento humano- podrían representar una oportunidad única para dar un gran salto en innovación, dar respuestas a los desafíos críticos de país y aspirar a exportar algunas de estas al ámbito global. S.E.: ¿Qué necesita el país para dar ese salto? M.P.N.: La convergencia tecnológica requiere la modernización de la infraestructura actual, así como nuevas infraestructuras digitales, a través de mecanismos como, por ejemplo, la internacionalización, la promoción de alianzas público-privadas y la atracción de capitales de riesgo para el emprendimiento de base tecnológica. Esto presume, en un país como Colombia, políticas públicas modernas de Ciencia, Tecnología e Innovación (CTeI) acordes con la necesidad de desarrollar el recurso humano necesario, con aspiraciones a corto, mediano y largo plazo, así como, equilibrios entre academia e industria, y desarrollos endógenos y exógenos que creen valor y sean promotores de crecimiento económico y competitividad Quizás le interese: Tecnología: oportunidad o amenaza en la educación S.E.: ¿Qué desafíos ve en la convergencia tecnológica? M.P.N.: Es incuestionable, que, a raíz de su uso global, esta generará desafíos éticos sin precedentes. Por consiguiente, es muy importante no perder de vista al ser humano ético como centro imprescindible de los desarrollos tecnológicos y sociales, que contribuya, y a la vez se beneficie, de las ciudades y territorios sostenibles, nuevos programas de formación y autoestudio, el trabajo colaborativo, redes inteligentes, acceso a productos especializados de gran consumo, entre otros. El gran desafío será que estos beneficios no lleguen a unos pocos, sino a la sociedad en pleno. S.E.: ¿Quiénes conforman el foco de tecnologías convergentes e industria 4.0 en la Misión de Sabios? M.P.N.: Este foco está conformado por el profesor Tim Andreas Osswald, del departamento de ingeniería mecánica de la Universidad de Wisconsin-Madison; el profesor Jean Paul Allain, del departamento de ingeniería nuclear, plasma y radiología de la Universidad de Illinois; el doctor Orlando Ayala, quien fue durante muchos años vicepresidente ejecutivo global de la compañía Microsoft; y yo, que tengo un PhD en Ingeniería de la Universidad de Wisconsin-Madison e hice estudios de posgrado de la Universidad Tecnológica de Dresde y el Instituto IKT de la Universidad de Stuttgart, en Alemania.