El ministro de Salud, Fernando Ruiz, denunció este miércoles que en varias zonas del país habría un mal manejo de ventiladores en unidades de cuidados intensivos. Durante una sesión de la Comisión Segunda del Senado, el ministro aseguró que “hay un incentivo en muchos hospitales y clínicas particulares para mantener pacientes en áreas de cuidado intensivo más allá del tiempo que se necesita”.

Según el alto funcionario, esto con un “incentivo puramente económico de tener la cama ocupada y poder facturar los servicios”, por lo que calificó la situación como “absolutamente perjudicial para los servicios de salud, para la disponibilidad y, especialmente, para que la gente pueda acceder a los ventiladores”.

Ruiz también dijo que en esta etapa las autoridades de salud deben trabajar para “hacer el uso más eficiente de las UCI; en este momento tenemos un índice de ocupación en el país de entre el 50 y el 60 %, pero hay departamentos donde la tasa de ocupación está en el 70 y 80 %, en varias oportunidades por mala utilización”. Por eso, la Superintendencia de Salud anunció que extrema la vigilancia sobre la atención de pacientes en estas unidades y mediante una circular emitida el martes pide a las IPS, administradoras de planes de salud y a los entes territoriales “cumplir con los criterios de manejo clínico a los pacientes contagiados por covid-19”.

En el documento del ente de vigilancia se especifica que las IPS públicas y privadas, es decir, clínicas y hospitales, deberán fortalecer los canales de comunicación con las entidades territoriales y con las Entidades Administradoras de Planes de Beneficios (EAPB). Además, a las EAPB, por su competencia de gestionar el riesgo en salud a su población afiliada, la SuperSalud les pidió adelantar auditorías que den cuenta de la pertinencia y oportunidad en el ingreso, estancia y egreso en hospitalización general o en alta complejidad, según sea el caso.

De igual forma, la Superintendencia les recordó a las Secretarías de Salud que “deben supervisar y garantizar el acceso a los servicios a la población pobre no asegurada a través de visitas de inspección y vigilancia para verificar la pertinencia y oportunidad en el ingreso, estancia y egreso en la hospitalización en las UCI”.