Dani Dayan, exdiplomático, dirige Yad Vashem, el gran memorial creado en 1953 en Jerusalén en recuerdo de los seis millones de judíos exterminados en Europa por el nazismo y sus colaboradores.

En una entrevista con AFP, marca la línea en un debate surgido tras la ofensiva del movimiento palestino Hamás el 7 de octubre, que dejó unos 1.200 muertos en suelo israelí, en su mayoría civiles decapitados, baleados, quemados vivos y mutilados en sus propias casas.

“Los crímenes ocurridos el 7 de octubre son del mismo nivel que los crímenes nazis, pero no son el Holocausto”, enfatiza Dani Dayan, al frente de Yad Vashem desde 2021.

Esta mujer fue retratada el día en que los soviéticos liberaron el campo de concentración de Auschwitz. Foto: AFP.

Dayan distingue los mecanismos del genocidio perpetrado contra los judíos durante la Segunda Guerra Mundial, y los del ataque sorpresa de Hamás, lanzados un sábado de mañana, coincidiendo con la festividad judía de Simjat Torá.

“La asociación de ideas [con el Holocausto] es evidente para cualquier judío que ha escuchado historias de familias que le tapaban la boca al bebé para que no llorara; lo hemos pensado todos”, reconoce.

Sin embargo, lo ocurrido el mes pasado en Israel “no puede compararse con el período de la Shoah, porque aquí hay un ejército que lucha y le está haciendo pagar el precio a Hamás”.

Desde el 7 de octubre, Israel ha bombardeado a diario y asediado la Franja de Gaza. Según el gobierno de Hamás, que gobierna el enclave, más de 14.000 personas murieron bajo las bombas israelíes, en su gran mayoría civiles.

Las declaraciones de Dayan intervienen dentro de un debate acalorado. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, calificó las masacres como “el peor crimen contra los judíos desde el Holocausto”.

Un memorial reconvertido en escuela

A fines de octubre, Dayan criticó al embajador israelí ante la ONU, Gilad Erdan, que había puesto en su solapa una estrella amarilla de seis puntas, el símbolo que los judíos estaban obligados a llevar como distintivo durante la Segunda Guerra Mundial en numerosos países europeos bajo el yugo nazi.

Erdan decidió lucir ese símbolo ante el Consejo de Seguridad y dijo que seguiría llevándolo “con orgullo” mientras este no condenara las “atrocidades” de Hamás. “Ese acto deshonra a las víctimas de la Shoah y al Estado de Israel”, escribió en la red X Dani Dayan.

“La estrella amarilla simboliza la impotencia del pueblo judío y su dependencia hacia los demás. Ahora tenemos un Estado independiente y un ejército fuerte (…). Lo que llevamos ahora en el ojal es una bandera azul y blanca [los colores de la bandera israelí], y no una estrella amarilla”.

23 January 2023, Berlin: Dani Dayan, Chairman of the Holocaust Yad-Vashem, gives a press conference. Dayan visits Germany for the first time. Photo: Kay Nietfeld/dpa (Photo by Kay Nietfeld/picture alliance via Getty Images) | Foto: (c) Copyright 2023, dpa (www.dpa.de). Alle Rechte vorbehalten

Pero fue otra declaración la que lo irritó más, la del secretario general de la ONU, Antonio Guterres, cuando dijo que las masacres de Hamás no se produjeron “fuera de todo contexto”, en una alusión a la ocupación israelí de los territorios palestinos.

“Le pregunté qué contexto puede explicar la decapitación de niños, las violaciones o los disparos a jóvenes en un festival de música”, recuerda Dayan.

Desde el 7 de octubre, los seminarios de formación sobre la enseñanza del Holocausto fueron anulados en Yad Vashem, y algunos de los espacios vacíos de la institución fueron transformados en aulas para unos 400 alumnos evacuados del sur de Israel.

Yad Vashem complejo de museos del Holocausto en Israel.

“Hemos retirado las fotos de las paredes, para no añadir traumatismos a los traumatismos” más recientes, explica Dayan.

El memorial cuenta además con sus víctimas del ataque de Hamás, ya que sigue sin noticias de uno de sus formadores, el israelo-polaco Alex Dancyg, y una de sus guías, Liat Atzili, rehenes en Gaza.

*Con información de AFP.