El último reporte del Ministerio de Salud indica que Bogotá alcanzó el récord de 4.552 casos positivos de coronavirus en tan solo 24 horas. De los 91.408 confirmados en la ciudad, el 43,5 por ciento se ha recuperado de la enfermedad, pero a corte del 28 de julio hay 336 pacientes contagiados en estado crítico que permanecen en unidades de cuidado intensivo, mientras otras 1.022 personas -con diagnóstico sospechoso- ocupan el restante de las camas para un total de 1.358.

Con una ocupación de 90,4 por ciento, Bogotá se mantiene al filo de navaja en el sistema hospitalario. Sin embargo, la ampliación de camas UCI ha permitido que desde el pasado lunes se registre una disminución en este indicador, clave en muchas de las decisiones que toma el Distrito para manejar la pandemia. El 27 de julio, la capital amaneció con 93,2 por ciento de ocupación en UCI y al día siguiente el indicador bajó dos puntos porcentuales al llegar al 91,2 por ciento. Tendencia a la baja que no se veía hace varias semanas, debido al incremento de contagios en algunas localidades de la ciudad.

La disminución obedece a que el Distrito ya cuenta con 1.503 camas habilitadas para los pacientes más delicados, las cuales corresponden a 60 IPS priorizadas por la administración de Claudia López para atender la emergencia. Según el observatorio de Salud de Bogotá, el 1 de abril la ciudad contaba con 451 camas UCI para covid-19, un mes después la capacidad era de 543; en junio era de 670 y para el 1 de julio la ampliación dio para tener 988 camas disponibles y, ahora, finaliza el mes con 1.503.

La Alcaldía proyecta tener 57 camas en la primera semana de agosto y otras 246 a mitad de mes, justo cuando se espera que la curva de contagios llegue a su pico. Así las cosas, para septiembre Bogotá contará con 1.939 UCI para atender a la ciudadanía que, como ha señalado la alcaldesa, tiene garantizada la asistencia hasta en los días más duros de la pandemia.