Semana.com: Usted ha sido una voz muy crítica de la posibilidad de construir hoteles en los Parques Nacionales.  ¿Le preocupa el decreto que tramita el Ministerio de Comercio en ese sentido?Manuel Rodríguez: Los parques deben ser para los colombianos, para que todos puedan tener acceso de una forma democrática sin segregación alguna. Y uno de los problemas que hay con este tipo de alojamientos cinco estrellas en los parques es que precisamente producen segregación social. El decreto llama la atención porque la política del turismo en parques ya estaba establecida. El mismo Gobierno estableció que dentro de las áreas protegidas no se construían hoteles. Hay muchas razones que sustentan esa decisión.Le recomendamos: Revive polémica por hoteles en Parques NacionalesSemana.com: Sin embargo, muchos aseguran que en otros países del mundo sí existen hoteles en los parques… M. R.: Sí, eso dicen. Se pone como ejemplo los parques de África, que se caracterizan por sus buenos alojamientos pero que manejan un sistema con una segregación absoluta. Es muy extraño encontrar a un africano dentro de un parque nacional de allá. Y eso sería completamente indeseable en Colombia.Semana.com: ¿Ese turismo?  M. R.: Lo que pasa es que la prioridad de los parques es la conservación. En las áreas protegidas existe la oportunidad de hacer ecoturismo y educación. Yo toda la prioridad en el futuro se la daría a la educación. Los parques deberían ser el gran escenario de aprendizaje de colegios y universidades. El gobierno debería hacer un esfuerzo grande a través del Ministerio de Educación para colegios públicos y exigirle a los privados que lleven a los niños a estos escenarios como parte de la educación ambiental. No sé por qué estamos hablando de que los dividendos de la paz en los parques es producir divisas. ¡No!Semana.com: ¿Siente ese decreto como un mal síntoma de ese panorama que usted había vaticinado del daño que le iba a hacer el posconflicto a esas áreas protegidas?M. R.: El posconflicto puede hacer mucho daño al medio ambiente. Y uno de los daños que puede hacer es justamente ese tipo de errores monstruosos: Pensar que los parques son sitios para la diversión de extranjeros. Incluso en el decreto que estaba en el proyecto decía que en todo sitio que tenga un gran atractivo debía construirse una infraestructura turística. Eso no tiene ningún sentido. Lo importante es que estamos a tiempo de que no se cometan barbaridades y por eso debemos trabajar muy fuertemente en que un decreto como ese no tenga ninguna realidad.Le puede interesar: Nuquí, paraíso ecosistémico y ahora reserva marinaSemana.com: Entre las menciones que hace el proyecto de decreto se habla de la creación de un Comité Nacional de Turismo Naturaleza que dejó por fuera el Sistema Nacional Ambiental…M. R.: Eso es completamente absurdo y absolutamente ilegal. La razón es que quien tiene toda la competencia sobre los parques nacionales es el Ministerio de Medio Ambiente y mediante un decreto no se le puede quitar funciones ni al Ministerio ni a los Parques Nacionales. Pretender que los Parques Nacionales no estén ahí indica la mala intención del decreto. Consideran que serían un “obstáculo” para que se conviertan en un gran centro de producción de divisas. Cuando se excluye a los parques se da una señal muy clara: que la prioridad del turismo ecológico es producir ganancias económicas. Y tan poca prioridad tiene la conservación en esa actividad que se excluye a los parques. Es lo más absurdo que he oído en la vida.Semana.com: ¿Por qué?M. R.: Es como si mañana el Ministro de Ambiente proyectara un decreto en el cual este se convierte en la autoridad de las políticas de comercio exterior en el campo agrícola sin incluir al Ministerio de Comercio y sin tomarlo en cuenta. Eso no tiene sentido. Es una usurpación de funciones, ni siquiera hay que discutirlo. La autoridad en Colombia de esas áreas protegidas es el Ministerio de Medio Ambiente y la Unidad Especial de Parques Nacionales.Semana.com: ¿Usted ve viable algún modelo de turismo de naturaleza que no segregue y que tampoco le haga daño a las áreas protegidas?M. R.: Le voy a poner un ejemplo para explicar lo que puede estar a punto de pasar con los parques. Es como si uno dijera que una parte de la Plaza de Bolívar es para los de estratos seis y la otra para los de estrato dos. A los bienes públicos pueden acceder todos los colombianos. Obviamente en los parques nacionales hay restricciones, pero estas se deben dar es por la capacidad de carga. A lo que yo me refiero es que si hay que establecer una prioridad, yo propongo que sea la educación. Si lo que quiere el Ministerio de Comercio es un turismo de naturaleza que le produzca divisas pues en Colombia hay miles de hectáreas que no son parques nacionales, y que tienen unas bellezas escénicas y naturales extraordinarias. Entonces lo que debería hacer el Ministerio de Comercio es crear los incentivos para que el sector privado cree áreas protegidas privadas, donde se pueda hacer ecoturismo y donde se pueda hacer turismo de naturaleza con gran libertad.También puede ver: Hoteles en el Tayrona, se calienta la peleaSemana.com: ¿Cómo se podría hacer eso?M. R.: El sector privado está en todo su derecho de comprar unas tierras, hacer allí unos hoteles con licenciaturas ambientales. Creo que ahí hay una gran oportunidad. Lo que no tiene sentido es privatizar los parques.Semana.com: Usted ha sido muy crítico de la gestión del ministerio de Ambiente ¿Cómo le ha parecido el trabajo que ha hecho Luis Gilberto Murillo?M. R.: La propuesta de realizar una reforma ambiental vía fast track podría dar el momento para que el ministro demuestre su capacidad. Es una oportunidad importante para fortalecer el ministerio de Medio Ambiente, las Corporaciones Autónomas Regionales y los Institutos de Investigación. Recientemente he sabido que el ministro tiene muy claro que el tema de los hoteles en los parques es una acción inadmisible del Ministerio de Comercio y que está dando la pelea dentro del gobierno. Él ha preferido no salir a la esfera pública a debatir con la ministra de comercio, sino dar la batalla internamente.Semana.com: ¿Qué piensa del fallo de la corte que frenó el proyecto de Marmato?M. R.: Es una nueva judicialización de la política ambiental en Colombia. Creo que las cortes están mostrando cómo el poder ejecutivo (Ministerio de Ambiente, Ministerio de Minas, Ministerio de Agricultura) está permanentemente violando la constitución y la ley en relación con la protección del medio ambiente. Entonces las cortes intervienen y eso me parece positivo, que hagan sentencias en donde respondan al derecho de todo colombiano a un ambiente sano, y a los derechos y deberes que tiene el Estado en relación con su protección. Si hay vacíos, omisiones o acciones que van en contra de las reformas de la constitución y la ley para proteger al medio ambiente pues qué bien que intervengan las cortes.