Tras las multitudinarias marchas de agosto de 2016 en contra de las cartillas de educación sexual, que el Ministerio de Educación pretendía distribuir, y del apoyo que dieron al No en el plebiscito para ratificar los acuerdos de paz, los cristianos llegaron a la conclusión de que tenían la suficiente fuerza para influir en la vida política nacional. Si bien ellos han tenido una representación constante en el Legislativo, en el Ejecutivo y en las cortes, y cada vez que hay elecciones se habla de la importancia de su voto, los pastores más importantes de Colombia consideran que estos dos hechos le dieron un nuevo aire al proyecto político de los cristianos.Ellos asumen que el país va por mal camino y que la sociedad colombiana está a punto de colapsar debido, entre otras cosas, a la supuesta implementación de la ideología de género que socava la familia tradicional. Y en cierta medida, se sienten responsables de esa situación porque, como lo señaló la diputada santandereana Ángela Hernández, “la comunidad LGBTI fue al Congreso e impuso su agenda política, mientras nosotros nos quedamos en las iglesias y no conquistamos los sitios de poder”.Puede leer: Referendo contra la adopción gay costaría $280 mil millonesPor eso, los cristianos, que son alrededor del 17 por ciento de la población del país, unos 10 millones, y que según cálculos de Jorge Trujillo, pastor de la Iglesia Manantial de Vida Eterna, podrían representar más de 3 millones de votos, han comenzado a cocinar la idea de crear un partido único que represente sus intereses. Un proyecto que, a pesar de la unidad de la fe, está lleno de complejidades políticas.Cuenta el pastor Trujillo que luego del plebiscito, los principales líderes cristianos del país se reunieron para trabajar en las bases de un partido único cristiano al que llamaron Libres. A las reuniones preparatorias y a las tres asambleas generales asistieron más de 700 fieles, entre los que se encontraban los pastores Jhon Milton Rodríguez, de la Misión Paz a las Naciones, Eduardo Cañas, Héctor Pardo y los excongresistas Ricardo Arias Mora, Víctor Velásquez, José María Villanueva y Carlos Acosta. Allí, por mayoría tomaron la decisión de crear un partido único, entre otras razones, porque, en palabras de un pastor, estaban “cansados de que los candidatos solo nos buscaran para que guiemos nuestro rebaño a votar por alguno de ellos para luego abandonarnos”. Sin embargo, de acuerdo con la versión de Trujillo, en la tercera asamblea una parte de los pastores encabezados por Cañas, Milton y Pardo decidieron armar toldo aparte y crear otro partido llamado Colombia Justa.Le recomendamos: Al pastor Arrázola ahora lo denunciaron por hostigar supuestamente a personas LGBTISin referirse a la versión de Trujillo y sin confirmar la existencia de Colombia Justa, el pastor Milton le comentó a SEMANA que él y otros religiosos vienen trabajando en la creación de un “centro de pensamiento que brinda formación a los directivos, candidatos y desarrolla la plataforma ideológica del movimiento” para un futuro partido único cristiano.A este primer cisma relatado por Trujillo, se suman otros dos factores que dificultan la unidad cristiana. Por un lado, importantes líderes cristianos tienen estrechas relaciones con partidos políticos y no estarían dispuestos a abandonarlas para crear un movimiento cristiano. Es el caso de Viviane Morales que ha dicho públicamente que no abandonará las banderas del liberalismo, y de Claudia de Castellanos, de la Misión Carismática Internacional, quien tiene una estrecha amistad con Álvaro Uribe y de la que se rumora hará parte de la lista al Congreso por el Centro Democrático. Por otro lado, hay cristianos como la diputada Hernández que consideran que es “iluso crear un partido cristiano independiente y por ahora la jugada más inteligente es buscar alianzas”, como la que ella acaba de establecer con el exprocurador Alejandro Ordóñez.Le sugerimos: ¿Por qué salen a marchar los cristianos?“Los cristianos estamos cansados de que nos consideren marcianos”, dijo un pastor a SEMANA, refiriéndose a que es habitual que cada cierto tiempo los políticos los busquen en marzo, en plena época electoral. Por ahora, de cara a 2018, son conscientes de que tendrán un papel protagónico en la contienda y que la fe, más que una estructura, será la motivación para conducir políticamente su rebaño.