Hemos visto que gran parte del empleo y la creación de empresas en Colombia han sido afectados por la crisis económica que deja la pandemia. El desempleo este año ha estado cercano al 20% provocado en gran medida por el cierre de muchas empresas. La mayoría de ellas corresponden a pequeñas y medianas empresas que, según datos del Ministerio de Trabajo, representan una fuente de empleo para 16 millones de colombianos, conforman el 90% del sector productivo y generan el 80% del empleo. Lea también: Rusia afirma que su vacuna anticovid-19 es eficaz en un 92% La crisis nos ha obligado a acelerar las soluciones para mitigar sus efectos lo más pronto posible. Una solución podría estar en el apoyo al emprendimiento y concretamente en facilitar el desarrollo de las start-ups, ya que son las empresas pertenecientes a la industria digital 4.0 las que más están creciendo en el país, Tengo la filosofía de que los emprendedores no deberían endeudarse en su fase inicial de negocio, sino que esta fórmula debe buscarse solo cuando realmente las condiciones del negocio lo ameriten o cuando el proyecto se encuentre en una etapa más avanzada. En Torre por ejemplo, la estrategia de inyectar capital obedece a la necesidad de seguir desarrollando funcionalidades altamente atractivas a través de la inteligencia artificial, que es la razón de ser de nuestra plataforma para promover el trabajo remoto. Recientemente obtuvimos US$5 millones, provenientes de 12 países y 32 inversionistas entre los cuales hay ejecutivos de Amazon, Uber, Apple e Instagram y próximamente habrá una nueva ronda de inversión para obtener más recursos. Estamos convencidos de que el trabajo remoto es una modalidad que llegó para quedarse en todo el mundo. Sin embargo, para una compañía que empieza, considero que la base del crecimiento deben ser los clientes, que son los que validan si el negocio es viable a través de un excelente producto o servicio y el crecimiento lo dan las ventas. Cuando la empresa ya tiene que adquirir una nueva sede, comprar maquinaria para aumentar la producción o expandirse a otros mercados, sí considero válido el endeudamiento, pues lograrlo solo con ventas será más complejo. Pero como estamos en medio de una situación económica difícil, podemos empezar a pensar en otras soluciones para ayudar a crear más start-ups colombianas y facilitarles el acceso a financiación. Según la información de Confecámaras, el 40,2% de empresas de la industria 4.0 en Colombia sobreviven al cabo de cinco años, una cifra superior al resto de las demás empresas creadas en 2014. Crear un ecosistema donde las start-ups puedan crecer es un reto de muchos países. El famoso Sillicon Valley, en San Francisco, no nació de la noche a la mañana, sino que empezó como una iniciativa académica de la Universidad de Stanford para apoyar a los emprendedores. Otros países también han avanzado en tener un clúster de innovación como Francia, con el París-Saclay o Israel, con sus compañías top como Waze o Teva. Es de reconocer que en Colombia se están haciendo esfuerzos para que el país sea una cuna para más start-ups y así impulsar el emprendimiento. Lea también: Dos universidades colombianas entre las mejores 10 de Latinoamérica La última de estas propuestas es la presentación de una ley de emprendimiento que está enfocada en cuatro ejes, entre los que se destaca mejorar el acceso al financiamiento, establecer medidas que promuevan la educación y la cultura emprendedora en la sociedad, ofrecer incentivos tributarios para la inversión en emprendimiento y empresas, fomentar el acceso a las compras públicas y fortalecer la política pública en torno al emprendimiento. El proyecto ya surtió su primer debate en las comisiones de Cámara y Senado y fue presentado por el gobierno con mensaje de urgencia. Así las cosas, se podría dar su aplicación para inicios del 2021. Probablemente necesitemos muchos más años y esfuerzos para lograr que Colombia tenga un clúster de innovación como el que hoy tiene Silicon Valley y es necesario apoyar a las start-ups para llegar a otro nivel, pero tal y como lo he dicho en varios escenarios, para labrar el futuro, además de los esfuerzos de los gobiernos y las universidades, es necesario que cada uno de nosotros se arriesgue, se equivoque y siga explorando. La economía global nos permite hacer negocios con quien sea, así que es cuestión de empezar a creer, a crear, a pensar en grande y a salir a intentarlo las veces que sea necesario.