Cómo abordar el narcotráfico ha sido una debate de décadas en Colombia. La línea dominante, aquella implementada por el Gobierno y que rige en la actualidad, se ha esforzado en perseguir y prohibir el cultivo, venta y uso de drogas. Con contadas excepciones como la dosis mínima, estas sustancias son sinónimo de delito y rechazo social. Sin embargo, en el Congreso se estudiará una iniciativa que pretender cambiar el enfoque al momento de abordar esta problemática.Los senadores Feliciano Valencia Medina, del Movimiento Alternativo Indígena y Social (MAIS), e Iván Marulanda, del Partido Alianza Verde, radicaron hoy un proyecto de ley que buscara crear y regular el mercado doméstico de la hoja de coca y sus derivados. Apoyado por otros 21 congresistas de distintas colectividades, el documento plantea una novedosa reforma a la política de drogas que se ha venido aplicando en Colombia por los últimos 20 años.

Redactado a partir de un enfoque de salúd pública y derechos humanos, el proyecto de ley propone una regulación diferencial dependiendo del tipo de producto. Por ejemplo, recibirá un trato diferente la cocaína en comparación con los cosméticos producidos a base de hoja de coca. También se tendrá en cuenta el tipo de uso y repercusiones (problemático, no problemático, científico y farmacéutico), así como su etapa en la cadena de valor (cultivo, transformación, distribución, comercialización y consumo).Arrebatando el monopolio del mercado a grupos al margen de ley para entragárselo al Estado, la regulación busca disminuir los daños asociado al narcotráfico mediante la descriminalización del consumo y protegiendo los derechos de las comunidades indígenas sobre la planta de coca."Los y las congresistas que suscribimos este proyecto de ley, lo entregamos a la consideración del Congreso de la República y la opinión nacional e internacional, sin intención distinta que la de abrir las mentes de estos tiempos al examen del futuro. No podemos seguir llevando a cuestas una guerra que no nos merecemos ni nos pertenece”, afirmó el senador Marulanda, coautor del proyecto.Vea: ¿Es hora de legalizar las drogas en Colombia?

Se estima que entre los años 2000 y 2015, Colombia invirtió alrededor de 1.200 millones de dólares anuales para atacar el tráfico de drogas. Buena parte de esos recursos provenían del gobierno de Estados Unidos. A la fecha, según el último reporte de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, aún existen 154 mil héctareas de coca en el territorio nacional. Esto conlleva altos niveles de deforestación (en 2017, el 24% de las áreas deforestadas en el país se relacionó con cultivos de coca) y numerosas capturas (720 mil personas fueron arrestadas entre 2004 y 2015 por porte, tráfico o fabricación de drogas) que no afectan de ninguna forma la estructura delictiva detrás de este negocio.Las cifras no avalan la postura del gobierno que, en respuesta a las masacres que tuvieron lucar en semanas recientes, ya anunció que redoblará sus esfuerzos en la lucha contra el narcotráfico.