Lo que empezó como una pregunta sobre cómo ayudar al mundo entero y al país frente a esta emergencia sanitaria, terminó convirtiéndose en un gran proyecto que pretende ayudar a pacientes críticos diagnosticados con coronavirus y con problemas respiratorios. La Facultad de Ingeniería de la Universidad de la Sabana junto con la Facultad de Medicina, la Clínica Universidad de La Sabana y la Fundación Neumológica Colombiana crearon un modelo fast track de un ventilador mecánico invasivo, con el que se pretende ayudar a pacientes que tengan problemas respiratorios críticos como a pacientes diagnosticados con COVID-19 como lo sostiene Luis Fernando Giraldo, profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de La Sabana y Director de Servicio de Neumología Intervencionista de la Fundación Neumológica Colombiana, “La prioridad para nosotros es que el ventilador pueda suplir las necesidades de un paciente con COVID-19, que presenta una insuficiencia respiratoria muy severa”.

Esta iniciativa nace después de que a la Clínica Universidad de La Sabana fuera designada un destino para atender a pacientes con COVID-19 que se encuentran en la región norte de Bogotá y el Departamento. El rector de la Universidad de la Sabana, Obdulio Velásquez comentó: “Hemos diseñado y fabricado con un equipo interdisciplinar, un ventilador mecánico invasivo para pacientes afectados por el COVID-19. Es un equipo sencillo y de bajo costo que cumple las funciones y estándares que se requieren para atender a este tipo de pacientes”. Después de tener los requisitos ante el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima), ya listos para su fabricación en serie, los ventiladores serán fabricados con elementos nacionales de bajo costo y de fácil consecución, que además se puede alimentar por cilindros de oxígeno o con tuberías de gases hospitalarios. Su uso podrá ser por una corriente eléctrica y/o también haciendo uso de su batería. Así mismo, cuenta con una alarma que evita que las presiones se excedan. Con una ventilación controlada por volumen, se permite también administrar PEEP (positive end expiratory pressure), regular la frecuencia respiratoria, la concentración de oxígeno y la relación de tiempos entre la inspiración y la espiración, además de contar con filtros de aire que protegen de partículas y microorganismos. Julián Echeverry, director del programa de Ingeniería Mecánica de la Universidad de La Sabana sostiene que, “el ventilador ya es funcional y en este momento nos encontramos en el desarrollo de una aplicación que les permita a los médicos interactuar fácilmente con el mecanismo”.

El doctor Juan Guillermo Ortiz, director General de la Clínica Universidad de La Sabana, dijo: “Desde la parte científica, llevamos varias semanas preparándonos para atender esta contingencia, buscando la mejor evidencia en guías de manejo, protocolos de bioseguridad acordes con pautas internacionales, normatividad, adecuación de la infraestructura, logística en insumos hospitalarios, medicamentos, formación de personas, etc”. Se espera que este nuevo dispositivo se ayude a suplir la carencia de ventiladores que los principales centros médicos tienen en este momento, para así poder ayudar a los pacientes más críticos con problemas respiratorios y a pacientes diagnosticados con Coronavirus, para que se puedan salvar el mayor número de vidas en el menor tiempo posible.