Hoy se celebra el Día Internacional de la no violencia contra la mujer, una fecha para crear conciencia sobre la situación de vulneración de derechos y discriminación que viven millones de mujeres y niñas y son víctimas de discriminación por una única razón: haber nacido bajo la condición del género femenino. Las cifras recientes aportadas por la Comisión económica para América Latina y el Caribe (Cepal), dependiente de Naciones Unidas, habla de que, al menos, 1.678 mujeres fueron asesinadas el año pasado por razones de género en la región. De acuerdo con el Instituto de Medicina Legal, cada dos días y medio muere una mujer en Colombia a manos de su pareja o ex pareja. Según la Alta Consejería para la Equidad de la Mujer, sólo en 2014, hubo 180 casos de homicidios de mujeres por razones de género. Ese mismo año, 17.966 mujeres denunciaron haber sido víctimas de delitos sexuales y 41.802 haber sido víctimas de violencia a manos de su pareja o expareja, indicó ONU Mujeres Colombia. En el mundo una de cada tres mujeres es golpeada, obligada a tener sexo o abusada durante su vida, aseguró Naciones Unidas. Semana Educación profundiza en el tema y en los diferentes términos que engloban la violencia contra las mujeres, para no caer en errores conceptuales que no ayudan a acabar con esta realidad. Violencia de género El imaginario colectivo ha provocado, de forma equivocada, que haya una correspondencia entre este concepto  y las mujeres. Si bien es cierto que son las mujeres las que más sufren este tipo de delito históricamente y en la actualidad, no es algo exclusivo del género femenino. Los hombres también la padecen. Violencia de género es un tipo de violencia física o psicológica ejercida contra cualquier persona por razones de género. Es la manifestación de la existencia de una subordinación de un individuo  frente al otro debido al mantenimiento de unas expectativas sobre el rol que ella o él cumplen en el modelo social. Asienta sus bases en las relaciones de género dominantes, generalmente asociado a los hombres. No hay que confundir este término con el de violencia doméstica, que puede ser de género o no. Se define como “la violencia ejercida dentro del terreno de la convivencia familiar o asimilada, por parte de uno de los miembros contra otros, contra alguno de los demás o contra todos ellos”, como explica el autor Héctor Mora Chamorro. Es decir, las víctimas pueden ser mujeres, hombres, ancianos, niños o cualquier otro sujeto dentro del núcleo familiar. Machismo Conjunto de actitudes, conductas, prácticas sociales y creencias que promueven el establecimiento de una relación de desigualdad entre hombres y mujeres y la superioridad del primero sobre el segundo. El machismo polariza los sexos y excluye al femenino de todos los niveles que conforman la vida: económicos, sociales, históricos, culturales… Se apoya en la existencia de unas estructuras patriarcales bien definidas, donde a las mujeres se les asigna un rol social determinado que permite la consolidación de un control jerárquico sobre ellas. Feminismo No, machismo y feminismo no son antagónicos. Se trata de una doctrina y movimiento social que busca la igualdad y equidad entre hombres y mujeres. No aboga por la supremacía de uno sobre el otro, ni la discriminación por cuestión de género, al contrario que el machismo. El feminismo pide para la mujer el reconocimiento de unas capacidades y unos derechos que tradicionalmente se le han sido negados o han estado reservados para los hombres. El avance de la mujer en materia política, social y económica, así como en términos de igualdad y equidad de derechos con los hombres, es una conquista que debe atribuirse a la acción del movimiento feminista. Feminazismo Este término surgió en la década de los 90 de la mano de locutor de radio estadounidense Rush Limbaugh, conservador ligado al Partido Republicano de Estados Unidos. Con este se refería de forma peyorativa a las mujeres que defendían el derecho a abortar. Posteriormente, este concepto se amplió para designar a un supuesto grupo de mujeres que defienden la superioridad del género femenino respecto del hombre. Se trataría, por lo tanto, de la versión femenina del machismo. Otros autores alegan que el término correcto para designar a una mujer que, en su radicalismo, busca la supremacía del género femenino se corresponde con 'misandria'. Micromachismo El psicoterapeuta Luis Bonino Méndez lo acuñó en 1991 para referirse a las prácticas de dominación y violencia masculina ejercidas en la vida cotidiana de forma sutil. Se materializan a través de maniobras interpersonales que el entorno social  legitima. Por ejemplo, el hecho de que a un hijo varón no se le dé la opción de  recibir un regalo considerado de femenino (una cocinita o un muñeco bebé) y a una niña se le incita a pedir este tipo de presentes, incurre en un micromachismo. Feminicidio Fue empleada por primera vez en 1976 por la feminista sudafricana Diana Russell para referirse a las formas de violencia extrema contra la mujer. En 1990 se redefinió como “el asesinato de mujeres por hombres motivado por el odio, desprecio, placer o sentido de posesión hacia las mujeres”. Colombia se sumó recientemente a otros 15 países que cuentan con una normativa que tipifica este delito. La ley 1761 o Ley rosa Elvira Cely, como se la conoce, obliga a investigar y sancionar los homicidios cometidos contra las mujeres por motivos de género.