El concejal capitalino, armado con prácticas de la vieja política, largas intervenciones para dilatar las sesiones y argumentos arcaicos, llenó de obstáculos el camino para impedir el paso de la reforma tributaria para Bogotá.
OPINIÓN
Semana
ANTONIO GALAN SARMIENTO
6 de mayo de 2002, 12:00 a. m.