En la noche del 14 de marzo, el Presidente venezolano Jaime Lusinchi anunció drásticas medidas para controlar la severa crisis que atraviesa el país. Los sacrificios que se impondrán a todos loc sectores comenzarán por el propio Estado venezolano. El decreto presidencial contempla la reorganización, fusión o liquidación de 30 institutos autónomos y empresas del Estadó y medidas para controlar el gasto público. Con una población de 15 millones de habitantes, Venezuela tiene el doble de funcionarios que el Japón, a pesar de que este último país tiene una población 10 veces mayor. Durante los cinco años del gobierno de Herrera Campins, el gasto público ascendió a 149 mil millones de dólares, casi la mitad de la totalidad de la deuda externa latinoamericana. Una rebaja del 10 por ciento en los sueldos superiores a 1.230 dólares mensuales y la prohibición de aumentos en los salarios de los funcionarios que perciben más de 770 dólares, así como la reducción de los viáticos y la limitación de choferes, escoltas y uso de vehículos oficiales, hacen parte de las medidas tomadas por el gobierno de Lusinchi.








