Ha despertado curiosidad el viaje del industrial Carlos Ardila Lulle a Cuba con motivo de las celebraciones del 26 de julio. En realidad, la explicación es muy sencilla. El gobierno cubano va a inaugurar en esos días la planta textilera más grande de la isla, en Santiago de Cuba, y Castro, quien había oído que Ardila era una autoridad mundial en textiles, decidió invitarlo para un intercambio de ideas sobre la materia.
EL VIAJE DE ARDILA
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14 de agosto de 1983 a las 7:00 p. m.