El racismo y la xenofobia se convirtieron en grandes males del coronavirus. Aunque siempre ha existido, es evidente que con el pasar de los días crece cada vez más, especialmente contra los asiáticos. Como el brote apareció en Wuhan, China, y este fue el primer país más afectado por la enfermedad, muchos creen que todos las personas con estos rasgos son portadores del virus. Victoria Kure-Wu es una alemana que puede dar cuenta de ello. Debería rociarse con desinfectante, le dijo un alemán en los días en que llegó la pandemia al país europeo. Ella nació en Alemania pues sus padres llegaron muchos años antes de tenerla, pero solo por pertenecer a una minoría ha sido fuertemente discriminada toda su vida. Con la llegada del coronavirus a Europa, sin embargo, la situación empeoró. Al principio pensé que me estaba imaginando cosas, pero después me di cuenta que la gente me veía la cara y entonces se cambiaba de asiento. Los seguía para asegurarme de que no era que se fueran a bajar del tren sino que simplemente iban a cambiarse de vagón, cuenta la mujer.Aunque Berlín, donde vive Victoria, es una ciudad que alberga a miles de inmigrantes, también existen muchas personas xenófobas y racistas. De hecho, admite que ha estado muy tranquila trabajando en su casa pues tiene miedo de salir y recibir agresiones. A raíz de esta situación, creó una página web para compartir testimonios con personas que estén pasando por lo mismo. Para ella, ha sido como una terapia que la ha ayudado a seguir adelante. Además del racismo, la xenofobia también ha cogido fuerza en estos días por cuenta de la pandemia. En India y el Sudeste Asiático, por ejemplo, cada vez son más los ataques contra los extranjeros pues creen que son portadores del virus y que por su culpa la enfermedad llegó a su territorio. Insultos, escupitajos y agresiones físicas son algunas de las escenas que infortunadamente ha dejado esta pandemia.