economía

Por la pandemia, Oma y Presto tendrán que cerrar varios locales en Colombia

La compañía que opera ambas marcas anunció una reorganización de sus tiendas, con el fin de seguir operando.


 A pesar de la reactivación paulatina de la economía, luego de una cuarentena que generó una fuerte crisis en las empresas, el efecto le sigue pasando factura al sector gastronómico, que completa casi medio año sin operar al 100 por ciento.

El caso más reciente de afectación lo tuvo la compañía Mesofoods, que operan las marcas Presto y OMA. El directivo anunció que con el fin de seguir vivas, cerrarán decenas de tiendas de ambas firmas.

La razón tiene que ver netamente con la drástica reducción en la facturación. Cuando comenzó el confinamiento estricto, las ventas se fueron al piso y a la compañía le tocó sudar la gota fría.

Ahora, cuando cada vez más comercios han abierto, la recuperación ha sido paulatina. Así lo dijo Marlon Masis, CEO de la compañía, al diario Portafolio, donde confirmó que OMA está facturando hoy en día al 20 por ciento, mientras que Presto lo hace al 40 por ciento.

Pese a este lento despegue, llegó lo inevitable: será necesario clausurar algunos puntos para seguir siendo rentables.

"Después de un ejercicio de evaluación, en OMA vamos a cerrar un 30 por ciento de los puntos de venta de 220 en total. Mientras que en Presto estimamos el 4 por ciento de un total de 180. Con estos puntos de venta menos, la compañía se está haciendo más rentable. Si no fuese así, no estaríamos trabajando para el relanzamiento de la marca, el cual será el otro año", señaló el directivo.

    Los restaurantes se alistan para una reactivación casi plena en las grandes ciudades. Por ejemplo, en menos de dos semanas comenzará, en Bogotá, el programa Cielos Abiertos, que pretende que los manteles se tomen las calles.

    Al menos, 400 establecimientos de la ciudad están listos para la iniciativa “A Cielo Abierto”, con la que podrán volver a prestar su servicio a la mesa. Para mitigar el riesgo de contagio, esta se realizará al aire libre (en terrazas, plazoletas, andenes y parqueaderos) y con dos metros de distancia entre mesa y mesa.

    Según la alcaldesa Claudia López, “cerraremos 100 calles de Bogotá para que restaurantes y gastrobares que se inscriban y cumplan con los requerimientos puedan operar”.