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Jorge Mario Velásquez podría haber violado el acuerdo de colaboración de la filial de Argos con la justicia de EE. UU.

SEMANA conoció el documento que recoge toda la negociación, después de que la compañía violara las leyes antimonopolio de ese país.


En una entrevista con el periódico El Tiempo, a Jorge Mario Velásquez, presidente de Grupo Argos y miembro de la junta directiva de Cementos Argos, le preguntaron “cómo fue el caso de colusión en EE. UU., en el que menciona a esa filial”. Velásquez contestó: “Es importante dar claridad. En Cementos Argos se adquirió parte de los activos en el sureste de Estados Unidos, en 2011. Cuando llegamos, encontramos y pusimos en conocimiento del Departamento de Justicia unas prácticas que se habían detectado de dos funcionarios americanos, que venían de la compañía dueña de los activos que compramos. Fue una práctica heredada. El Departamento de Justicia encontró que debían ser sancionados y fueron llevados a juicio. El Departamento de Estado le ofreció a Cementos Argos lo que se llama DPA, en reconocimiento a las buenas prácticas para la promoción de la libre competencia. No hay ningún pendiente y esos funcionarios fueron despedidos”.

SEMANA revisó el DPA (Deferred Prosection Agreement) entre el Departamento de Justicia y Argos USA LLC, de la cual hace parte Cementos Argos S.A. Se trata de un documento de 39 páginas que contradice la argumentación del presidente de la compañía, Jorge Mario Velásquez. En primer lugar, según el escrito, la filial de Cementos Argos aceptó su responsabilidad por haber incurrido en prácticas criminales violatorias de las leyes anti monopolio de EE. UU., y pagó una multa de veinte millones de dólares.

Eso bajo ninguna circunstancia, según abogados consultados en EE. UU., se puede considerar un “reconocimiento a las buenas prácticas para la promoción de la libre competencia, por el contrario, es un acuerdo tras enfrentar posibles cargos criminales”.

Otra inconsistencia entre lo que les dice Velásquez a los medios y la realidad es que, según él, en 2011 cuando llegó Argos a EE. UU., encontró irregularidades que fueron puestas en conocimiento del Departamento de Justicia. Sin embargo, el DPA dice que la conspiración de Argos en EE. UU. continuó hasta julio de 2016, en violación al Sherman Act. Además, el documento del acuerdo deja claro que la compañía, en este caso Argos USA LLC, solo empezó a colaborar con la justicia de ese país hasta agosto de 2020. Es decir, nueve años años después de lo que asegura Velásquez.

En el DPA, Argos USA LLC acepta su culpabilidad, pero logra aplazar los cargos a cambio de cumplir con ciertas obligaciones, incluyendo la colaboración con la justicia, la implementación de un programa de ética en la compañía, y además, el cumplimiento de todas las normas en EE. UU., así como del acuerdo, tanto para Cementos Argos S.A, como para Argos USA LLC, por un periodo mínimo de tres años y que puede ser extendido a discreción del Departamento de Justicia. Cabe recordar que este acuerdo se firmó el 4 de enero de este año.

El presidente Velásquez pudo haber incurrido en una violación del DPA, ya que la sección 23 del acuerdo explícitamente dice: “La compañía (Argos USA LLC) y su casa matriz (Cementos Argos S.A) expresamente acuerdan que no podrán, en el presente, ni en el futuro, a través de sus abogados, administradores, directores, empleados, agentes o cualquier otra persona autorizada para a hablar en nombre de la compañía o su casa matriz, hacer cualquier pronunciamiento público contradiciendo la aceptación de responsabilidad de la compañía cómo está descrito en los hechos presentados”. El documento continúa diciendo que cualquier declaración pública contradictoria será una violación de este acuerdo y la compañía podría ser sujeta a una persecución criminal.

*Gabriel Gilinski es accionista de Publicaciones Semana