Los recientes casos de estafa tienen encendidas las alarmas. Los delincuentes son astutos y le hacen creer el cuento completo a sus víctimas, ¿cómo lo logran? Son varios los modus operandi que emplean, algunos lo hacen vía telefónica, otros con la ayuda de las redes sociales e incluso algunos se toman la delicadeza de llegar hasta los hogares de sus víctimas y cometer la estafa perfecta.Un ejemplo de ello es el caso de Juan Carlos Hernández, habitante de Sogamoso, ubicado en el departamento de Boyacá y que reveló SEMANA. A él lo contactaron por teléfono, desde un número que aparentaba ser proveniente de una entidad bancaria, el pasado 21 de diciembre. Le indicaron cuál era el cupo de su tarjeta, corroboraron sus datos personales y agendaron una visita para entregarle una nueva tarjeta.Llegó el día de la cita y la “asesora” se identificó con su carnet como trabajadora del Banco Davivienda, con todo aparentemente en regla, por lo que Hernández le permitió ingresar a su domicilio. Ya en la sala del apartamento, llenaron unos papeles, el habitante de Sogamoso le facilitó la tarjeta a la mujer y en un abrir y cerrar de ojos ella decidió cortar la tarjeta con unas tijeras, no sin antes quedarse con el chip, que a fin de cuentas es lo que vale en este tipo de plásticos.Caída la noche, estando en su domicilio, a Hernández le empezaron a llegar notificaciones a su celular con unas compras en establecimientos y ahí se percató de lo ocurrido. Al día siguiente se comunicó con Davivienda y en ese momento le contestaron que se trataba de “un caso ajeno a la entidad”, por lo que no responderían por lo sucedido.En la noche de este jueves, y tras la publicación del caso en SEMANA, la entidad se comunicó con Hernández y dijo que evaluaría su caso.Pero, ¿cuáles son las cifras detrás de estas estafas? Davivienda informó que de las 49 millones de transacciones que la entidad bancaria lleva a cabo en promedio al mes a través de todos sus canales, el 0,068% corresponde a una reclamación por una actividad presuntamente fraudulenta. Mientras que de los 16,6 millones de clientes que acumulan Davivienda y Daviplata, 0,042% son los que reclaman.“Con respecto a los casos presentados recientemente en los medios, encontramos como factor común que se trata del robo de información confidencial de sus productos y servicios bancarios por parte de los delincuentes a los clientes, ya sea por llamadas o visitas a sus casas. Una vez los delincuentes obtienen esa información, proceden a hacer uso de los productos con el Banco. Aclaramos que en ningún caso nuestras aplicaciones Davivienda Móvil y Daviplata fueron vulnerados. La anterior modalidad de los fraudes que obedecen a la recolección de información de los clientes por parte de los delincuentes es denominada ingeniería social y se da por fuera de los canales del Banco”, dijo Davivienda mediante un comunicado.En entrevista con SEMANA Noticias, Maritza Pérez, vicepresidenta Ejecutiva de Banca Personas y Mercadeo de Davivienda, indicó que cuando ocurren este tipo de casos suelen revisarlos uno por uno y, dado el caso en que el cliente no quede conforme con la evaluación, “podemos volver a revisarlo”, dijo.“Combatir esta amenaza es nuestro compromiso y lo que nos reta para que nos anticipemos y logremos vencerlas, fortaleciendo nuestra oferta de valor continuamente. Todo esto en colaboración con nuestros usuarios, quienes deben estar alerta en el cuidado y protección de su información personal”, aseguró la entidad bancaria.