El presidente de Avianca, Germán Efromovich, tiene fama de trabajador. Muchos usuarios lo han visto madrugando a los mostradores de la aerolínea en el aeropuerto para supervisar de primera mano el funcionamiento del negocio y ayudar con la operación. Pues más sorprendidos quedaron varios viajeros hace un par de semanas cuando vieron a Efromovich, en un vuelo nocturno hacia Sao Paulo, viajando con su familia. El ejecutivo organizó todo el proceso de abordaje, indicó a los pasajeros sus lugares en el avión, subió de último al vuelo y ayudó a cerrar todas las puertas del portaequipajes. Aunque él y su esposa viajaron en primera clase, el resto de la familia fue en clase turista. Al llegar al destino, Efromovich salió de último y despidió a cada uno de los pasajeros. Una prueba más del estilo que se impuso en la administración de una de las compañías insignia del país.
Efromovich está volando
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24 de julio de 2009, 7:00 p. m.