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¿Es ingobernable e irreformable la U. Nacional?

18 de mayo de 2008 a las 7:00 a. m.

 

Este lunes 19 de mayo de 2008 puede ser un día "histórico" para la Universidad Nacional de Colombia.
 
Si los estudiantes acuden masivamente a clases para acabar la anormalidad académica impuesta por un pequeño grupo que bloquea los edificios desde hace 5 semanas, la desesperanza  o la desesperación por el rumbo del Alma Mater cederá.
 
Puede ser un día como el 12 de septiembre de 2000, cuando en una consulta interna sobre el uso de la violencia en el campus, el 90% de los 13 mil sufragantes la rechazó.
 
Sin embargo, los disturbios continuaron. Al paso que trae, esta será una "década perdida" para la Universidad Nacional.
 
Los dos periodos del rector Víctor Manuel Moncayo (1997-2003) se caracterizaron por el aislamiento y la pugnacidad oficiales, cuyo símbolo fue sustraer a la universidad del Sistema Nacional de Acreditación, mientras la competencia acreditaba su oferta de carreras.
 
El regreso de Marco Palacios a la rectoría, después de 20 años, fue recibido con favorables expectativas por la opinión pública, no así por los factores de poder internos.
 
Tras un comienzo valiente  con un plan de reformas, la precaria gobernabilidad (el rector Palacios prefería no entrar al campus por temor a los abucheos) desembocó en que dejó tirado el puesto (2003-2005). Una renuncia "por motivos personales" inoportuna, desconcertante.
 
Su sucesor, Ramón Fayad, no podía insistir en las reformas planteadas por Palacios y simplemente administró la larga transición hacia un nuevo rector elegido con participación de estudiantes y profesores, Moisés Wasserman (2006-)
 
Estamos en 2008 y el rector Wasserman tiene un gran lío, a punto de cancelación del semestre, por la aprobación de un nuevo Estatuto Estudiantil, que comenzó a discutirse a finales de 2005 y cuyo fin es actualizar los derechos y los deberes de los estudiantes (el reglamento base data de 1977).
 
¿Es irreformable la U. Nacional? Este lunes tendremos una pista significativa.
 
La autonomía universitaria no exime de responder al Ministerio de Educación Nacional, pues preside el Consejo Superior Universitario, donde tiene una apreciable influencia.
 
Alguna vez escribí que la reforma de la Nacional era "la" medida de las posibilidades del desarrollo colombiano, con todas las reformas necesarias.
 
Luego sugerí que era suficiente que la Nacional cumpliera la función estratégica de formar a la "tecnocracia de la izquierda".
 
Ahora voy a esperar cómo resuelven esta situación autodestructiva para ver qué pienso.