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La nueva revolución vial: así será el ambicioso plan de infraestructura de transporte para los territorios

Con el lanzamiento de ‘Invías Territorio’ se dio el primer paso para un trabajo articulado entre el Gobierno nacional y las regiones. El proyecto arrancó en el departamento del Meta y promete extenderse a otras regiones.

24 de octubre de 2026 a las 2:30 a. m.
La nueva revolución vial: así será el ambicioso plan de infraestructura de transporte para los territorios

Fue tan fuerte la intriga y la curiosidad de los asistentes que el auditorio de la Gobernación del Meta se hizo diminuto. Alcaldes, congresistas de la región, representantes de gremios económicos, políticos, empresarios, industriales y miembros de la comunidad llegaron puntuales a la cita que les puso el Instituto Nacional de Vías (Invías). Era el momento de aprovechar ese espacio para oír y hablar de la infraestructura regional.

Y no fue en vano su asistencia. Tras una exposición que se extendió por casi tres horas, el auditorio se enteró de la ambiciosa estrategia que tiene estructurada la Presidencia de la República para recuperar las vías terciarias de las regiones, fortalecerlas y conectarlas a las principales carreteras y aeropuertos de Colombia.

Juan Camilo Ostos Romero, director general del Invías, explicó los alcances del programa ‘Invías Territorio’, que busca descentralizar la planeación de la infraestructura vial acudiendo al contacto directo para escuchar a las autoridades locales e identificar sus prioridades.

La iniciativa promete resultados, pues abre un espacio de diálogo con los alcaldes y gobernadores que estuvo roto durante los cuatro años anteriores. De hecho, durante la charla fluyó la interlocución entre la gobernadora del Meta y presidenta de la Federación Nacional de Departamentos, Rafaela Cortés Zambrano; el Invías; los alcaldes, y el sector productivo.

Lo que empezó como un espacio para atender peticiones sobre las pequeñas obras que necesitan intervención en las regiones, ya se proyecta como ese gran escenario que facilitará una franca y tranquila convivencia. Bajo el liderazgo y la orientación del Gobierno, los territorios terminarán poniendo su granito de arena para edificar una infraestructura vial acorde con las necesidades de cada región.

Una prueba del impacto positivo de la charla de Ostos Romero se hizo evidente en Danilo Baquero*, un reconocido empresario de la región de la altillanura que une al Meta con el Vichada, miembro activo de la Cámara Sectorial de maíz, soya, y quien resumió con una frase el sentir que dejó en los industriales que trabajan en esa región. “No buscamos que el ciento por ciento de las vías de tercer orden estén totalmente pavimentadas, sino que sean transitables durante todo el año, y nosotros como empresarios podemos ayudar a financiar o a ejecutar su concepción y mantenimiento”, señaló.

Al igual que este empresario, los alcaldes del Meta, industriales y comunidad quedaron con una sensación de optimismo tras la exposición. El encuentro tuvo anuncios clave. Por ejemplo, que el presidente Abelardo de la Espriella y la ministra de Transporte, Elsa Noguera, decidieron privilegiar la intervención de la transversal vial de 1.490 kilómetros que une a Puerto Carreño (Vichada) con Buenaventura (Valle), conocida como conexión Pacífico-Orinoquia y que incluye la intervención de los sectores Juriepe-Puerto Carreño, Juriepe-El Viento-Puerto Gaitán y Mesetas-Uribe-Papamene-Colombia (Huila).

La gobernadora del Meta dijo que ve con buenos ojos que esta estrategia haya iniciado en su departamento, lo que demuestra que la Amazorinoquia tiene un potencial energético, agroindustrial y turístico que le interesa al Gobierno, y que hay voluntad de escuchar y comenzar a construir respuestas para proyectos de infraestructura. “Esa buena sinergia del Gobierno con los territorios es clave para la construcción de la Patria Milagro”, señaló la gobernadora.

¿Y la financiación?

Ostos Romero precisó que para costear las obras que demandan las vías secundarias y terciarias se trabajará en la diversificación de las fuentes de financiación, haciendo alianzas con el sector privado y entes territoriales. Se buscará el mecanismo para que las regalías sean usadas directamente en carreteras, sin tener que ir primero al Órgano Colegiado de Administración y Decisión (Ocad) para su aprobación.

Otra opción planteada por el director del Invías es la compra de maquinaria amarilla amparada bajo la ley de financiamiento o rescate fiscal, en la que intentará agregar un artículo que garantice la excepción del impuesto del IVA para ese tipo de maquinaria, que es la que buscan municipios y departamentos para intervenir y mejorar sus vías terciarias.

También se abordó la necesidad de encontrar una solución definitiva para construir el tramo I de la vía a los Llanos Orientales (entre Bogotá y Cáqueza), bien sea por alianza público privada o por inversión directa del Invías, la recuperación definitiva de los 200 sitios críticos que tiene ese corredor vial que une al país con la Amazorinoquia y el avance en la elaboración de una agenda intermodal que involucre carretera, río, ferrocarril y aire.

Milton Carreño, representante a la Cámara por el Meta, señaló que “hay más apalancamientos como las alianzas público privadas que se están visualizando y que buscan meter a los empresarios para que hagan parte de ese ejercicio”, dijo.

Los alcaldes del Meta pidieron intervenir pronto los cerca de 5.200 kilómetros de vías terciarias que tiene el departamento. Entre ellas el corredor vial El Dorado-El Castillo-Uribe-Colombia y el puente de 540 metros de longitud que se haría en el sector de La Banqueta sobre el río Meta y que uniría la Altillanura con Casanare y Boyacá.

¿Cómo va el Meta?

Milton Virgilio Carreño asegura que las Vías del Tigre son interesantes como modelo de gobernanza, pues “una carretera puede comenzar respondiendo a una necesidad municipal, conectarse con una red departamental y terminar siendo estratégica para la competitividad nacional. Ninguna institución, por sí sola, puede resolver todo ese recorrido. Ahí resulta especialmente importante una instancia como la Federación Nacional de Departamentos, porque permite construir una mirada regional, encontrar necesidades comunes entre los territorios y llevarlas a una conversación nacional”.

De hecho, asegura, una vía no debería evaluarse solamente por sus kilómetros o por el monto de inversión. “Su verdadero valor está en las oportunidades que conecta”. En el Meta esa relación es evidente. Cuando una vía rural funciona, advierte, un productor puede sacar su cosecha en mejores condiciones; cuando ese corredor se conecta con la red departamental y posteriormente con una vía nacional, comienza a construirse una cadena logística. “Esa misma infraestructura facilita el acceso a educación y salud, reduce tiempos y costos, fortalece el turismo, mejora las condiciones para atraer inversión y acerca territorios que históricamente han estado lejos de los principales mercados”.

“Hay voluntad de hacer las cosas”

La explicación que entregó Juan Camilo Ostos Romero, director general del Invías, sobre la iniciativa que liderará el Gobierno con la estrategia ‘Invías Territorio’ fue bien recibida por distintos sectores del país. Se siente un buen ambiente para trabajar en equipo desde lo público y lo privado en el mejoramiento de la red vial, pues desde ya se espera un impacto positivo en materia de competitividad. Un productor de cereales que cultiva en Meta y Casanare señaló que las zonas rurales y la producción agrícola serán las más beneficiadas porque las oportunidades de crecimiento y desarrollo estarán más cerca del campesino que habita territorios apartados.

Para Gonzalo Duque Escobar, ingeniero civil, profesor de la cátedra Economía del Transporte de la Universidad Nacional de Manizales y autor del libro Economía del Transporte, si la infraestructura vial de tercer orden logra facilitar el movimiento de bienes y servicios, el transporte rural será fundamental para cerrar las brechas del desarrollo porque se convertirá en catalizador de la reducción de la pobreza.

“Esta apuesta es clave para el país porque en infraestructura vial y con una densidad de carreteras pavimentadas de 0.013 km/km2, Colombia ocupa entre 120 países el puesto 97, y en calidad de infraestructura, el puesto 101 entre 133 países. Tristemente, las vías rurales son la cenicienta: siete de cada 10 kilómetros pertenecen a una vía terciaria y casi el 90 por ciento suele estar en mal estado”, señaló.

Vía al Mar, en Antioquia
Vía al Mar, en Antioquia

Un país mejor conectado

Clara Leticia Serrano, directora de Prorinoquia, una entidad que reúne a los empresarios de la región de la Orinoquia, advirtió que los industriales y empresarios sienten que los están escuchando y que se están tomando las determinaciones que este sector de la economía tanto necesitaba. “Hablamos de corredores viales que llevamos años esperando, y luego de escuchar al director del Invías, nos hace concluir que definitivamente tienen la voluntad de hacer las cosas”. Agregó que están convencidos de que la búsqueda de varias fuentes de financiación son acertadas para avanzar en la construcción y mejoramiento de vías.

Para Juan Manuel Sanclemente, vocero del Comité Intergremial del Valle del Cauca, privilegiar la intervención de la conexión transversal Pacífico-Orinoquia es una decisión extraordinaria por su influencia en el territorio nacional y, específicamente, en los departamentos de Valle del Cauca, Tolima, Huila, Meta y Vichada.

Orlando Barbosa Villalba, ingeniero civil, veedor de la vía Bogotá - Villavicencio por parte del Comité Cívico de Villavicencio, sostuvo que la estrategia del Invías de llegar a los rincones de las zonas rurales es un ejercicio necesario para escuchar a los alcaldes, a la comunidad y a los gremios económicos. No obstante, precisó que se debe hacer un inventario que arroje las necesidades más urgentes para luego incluirlas en el Plan Nacional de Desarrollo.

Los dos proyectos de infraestructura más importantes de la Amazorinoquia son la vía al llano y la transversal que conecta a Buenaventura (Valle) con Puerto Carreño (Vichada). El primer corredor está próximo a cumplir 100 años de haberse habilitado y de la conexión con el Pacífico ya se lleva hablando 40 años.

Despegan los aeropuertos del Café y Villavicencio

Uno de los mensajes más claros tras la presentación de la estrategia ‘Invías Territorio’ es que con este plan de mejoramiento de las vías terciarias arrancó la meta de conectarlas a las redes nacionales y a la infraestructura aeroportuaria, que estará operando bajo las directrices de intermodalidad e integración regional.

Por medio de planes estratégicos como el Plan Nacional de Vías para la Integración Regional (PNVIR) y la estrategia de diálogos regionales, el Invías coordina la articulación de la infraestructura con los diferentes modos de transporte para mejorar la competitividad. No obstante, pese a que la misión del Invías es enfocarse en carreteras, muelles fluviales y la red férrea, el Ministerio de Transporte diseña la planeación con un enfoque intermodal para abrir más las posibilidades de conectividad con los mercados nacionales y globales.

El objetivo es que las redes viales regionales faciliten el acceso terrestre directo hacia los nodos de carga y pasajeros, incluyendo los aeropuertos regionales y terminales aéreas de mayor envergadura.

Aeropuerto del Café
El Aeropuerto del Café ya tiene adjudicada la construcción de la primera etapa del proyecto, que consiste en una pista de aterrizaje de 1.460 metros

Nuevos avances

En Colombia hay dos proyectos de mejoramiento de la infraestructura aeroportuaria que van avanzando: el Aeropuerto del Café en la Región Andina y la estructuración del Aeropuerto de los Llanos Orientales en el departamento del Meta, que le apuntan a mejorar la conectividad del transporte de pasajeros y carga del país.

El primero estará ubicado en el municipio de Palestina (Caldas) y busca reemplazar al rezagado aeropuerto La Nubia de Manizales, afectado constantemente por cierres meteorológicos. El proyecto se destrabó financieramente, marcando hitos contractuales para su ejecución.

Tras superar varios inconvenientes que de jaron contratos inconclusos, el Aeropuerto del Café atraviesa un momento alentador, pues ya tiene adjudicada la construcción de la primera etapa del proyecto que consiste en la pista de aterrizaje de 1.460 metros, una obra que se hace estratégica para la competitividad, el turismo, el agro y la integración logística del Eje Cafetero. Las obras ya iniciaron y se espera que la primera fase entre en operación a inicios de 2029.

El otro proyecto estará en Villavicencio, a 86 kilómetros de Bogotá, e involucra al Aeropuerto de Vanguardia que se encuentra en proceso de modernización con la ampliación de operaciones para habilitar la operatividad nocturna y el aterrizaje de aeronaves comerciales más pesadas. Así mismo, la Aeronáutica Civil avanza en un mejoramiento que incluye la modernización de espacios públicos, comerciales y de servicios.

Hace unas semanas, la Asamblea del Meta aprobó la realización de los estudios para que se evalúe la posibilidad de que Villavicencio tenga un aeropuerto internacional. Para ello se destinarán recursos cercanos a los 6.500 millones de pesos con vigencias futuras. Este presupuesto financiará los estudios técnicos, ambientales, financieros y prediales de prefactibilidad que definirán la viabilidad y localización exacta de un nuevo aeropuerto de gran capacidad.

(*) Nombre cambiado por solicitud de la fuente

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